Javier Milei prometió que su Gobierno está “trabajando” para que Hamás, organización terrorista con base en Palestina, sea considerada como tal por Argentina. Esta revelación se dio luego de que la diputada Sabrina Ajmechet publicara en su cuenta de X el pedido ya que los “judíos argentinos” están esperando que el Ejecutivo lo haga. La respuesta del presidente fue contundente.
“Estamos trabajando en eso”, contestó el presidente al tuit de Ajmechet. Lo curioso, es que en la publicación original no se había mencionado a Milei, sino que él, por motus propio, respondió a la misma.
De este modo, Milei hizo publica su intención de incorporar a Hamás y el brazo militar, las Brigadas de Ezzeldin AlQassam, al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su Financiamiento.
El 7 de octubre se desató la guerra entre Israel y Hamas, luego de que la organización terrorista ingresara a territorio israelí a asesinar y secuestrar a todo civil que encontró a su paso. A raíz de eso, y muchos desde antes de los sucesos, distintos países del mundo comenzaron contemplar a Hamás como grupo terrorista, entre los cuales se encuentran Estados Unidos, Australia y la Unión Europea, entre otros.
El Gobierno de Alberto Fernández evitó considerar al grupo terrorista como tal, a pesar de las presiones de la comunidad judía argentina. Además, el país llegó a ser uno de los que más secuestrados tuvo en Gaza, con un total 21 personas.
Lo único que hizo el expresidente por la causa fue enviar una carta a Israel en donde exigía “la libertad inmediata e incondicional de las personas secuestradas por el Grupo Hamás, en especial de nuestros compatriotas”.

La relación entre Javier Milei e Israel y el judaísmo es muy amplia. Previo a ser electo como presidente, había anticipado que mudaría la embajada argentina de Tel Aviv -capital política- hacia Jerusalén -capital religiosa-. Además, el acercamiento con la religión también se pudo ver.
El presidente ha viajado a Nueva York en distintas oportunidades para visitar la tumba del Rebe de Lubavitch, una eminencia dentro de la religión. También es un estudioso de la cábala judía, entre otras cosas. Además, unos días posteriores a ser electo, recibió la bendición del rabino David Pinto Shlita, otra autoridad dentro del judaísmo.
“Estoy pensando en convertirme al judaísmo y aspiro a llegar a ser el primer presidente judío de la historia argentina”, había dicho unos años atrás. En esta línea, agregó: “No soy judío, pero soy un fanático de Israel, tengo una admiración profunda. Soy católico y todos los días me arrodillo frente a un judío”.
