A nivel mundial, uno de cada cuatro adultos no alcanza los niveles de actividad física recomendados. Se podrían evitar hasta cinco millones de muertes al año.
El “Día Mundial de la Actividad Física” se celebra cada 6 de abril desde que fuera declarado en 2002 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el fin de promover en la población la necesidad de realizar ejercicios y practicar deportes como hábitos saludables.
La insuficiente actividad física es considerada como el cuarto factor de riesgo de mortalidad incluso prematura por enfermedades no transmisibles (ECNT), correlacionada con la obesidad, la hipertensión arterial, el tabaco y la diabetes, entre otras.
Se recomienda para adultos entre 18 a 64 años, “acumular un mínimo de 150 minutos de actividad física moderada o bien, 75 minutos de actividad física vigorosa cada semana”, de acuerdo a lo expresado por la OMS.
“Instamos a la vida activa, motivando e incentivando a todas las personas a moverse en bien de su salud y del bienestar global de la población”, comentó a época el Director General de Educación Física de la Provincia, Alejandro Simoni.
La actividad física regular y adecuada, incluido cualquier movimiento corporal que requiera energía, puede reducir el riesgo de muchas enfermedades y trastornos no transmisibles, como la hipertensión, la enfermedad coronaria, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes, el cáncer de mama y colon y la depresión.
Otros beneficios asociados con la actividad física incluyen la mejora de la salud ósea y funcional. La energía que se gasta mientras se está físicamente activo también es una parte fundamental del balance de energía y el control del peso. Además de los beneficios para la salud, las sociedades que son más activas pueden generar retornos de inversión adicionales entre los que se incluyen un menor uso de combustibles fósiles, aire más limpio y calles y vías menos congestionadas y seguras.
Uno de cada cuatro adultos (1.400 millones de personas en el mundo) no realizan los 150 minutos de actividad física de moderada intensidad recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

A nivel mundial, las mujeres son menos activas (32%) que los hombres (23%) y la actividad se reduce a mayores edades en la mayoría de los países. Además, las poblaciones más pobres, las personas con discapacidad y con enfermedades crónicas y las poblaciones marginadas y las indígenas tienen menores oportunidades de mantenerse activos. En América Latina y el Caribe, los niveles de inactividad física aumentaron del 33% al 39% entre 2011 y 2016.
Alcanzar los niveles de actividad física recomendados puede ser logrado frecuentemente mientras se realizan las rutinas diarias, lo que se conoce como vida activa. La vida activa puede incluir actividades recreativas y deportes, o incluso ser tan simples como trasladarse en bicicleta, caminar al trabajo o a la parada del colectivo.
Para reducir los riesgos a la salud y la carga económica para los individuos y las poblaciones, la promoción de la actividad física se ha convertido en una prioridad tanto regional como mundial.
Madre pide por el tratamiento de su niño
Juan Manuel tiene 7 años y está internado hace 40 días en el hospital Juan Pablo II. En contacto con época, su mamá, Mariana, solicitó que desde el Instituto de la Obra Social de Corrientes (IOSCOR) se agilicen los trámites para su derivación a Buenos Aires. Luego de la publicación en el portal y las redes sociales de época, autoridades de IOSCOR se pusieron en contacto con la madre del pequeño y anunciaron que la solución llegaría muy pronto.
“Mi hijo necesita viajar a Buenos Aires para ser atendido en un sanatorio de mayor complejidad para que de esa manera pueda llegar a un diagnóstico certero que los médicos de acá, en el hospital (Pediátrico) Juan Pablo II, con los recursos que se tiene, no están pudiendo lograr”, explicó la mujer. “No saben lo que tiene. Es urgente que pueda viajar”, remarcó.
“Juan Manuel tiene Síndrome de Down, Síndrome de West. Lo que está padeciendo en estos momentos es el mal manejo de líquidos, no reabsorbe los nutrientes y es lo que me explicaron los médicos”, dijo.
La mamá de Juan Manuel luego añadió que “para saber el porqué necesita estudios de mayor complejidad y ser evaluados por médicos de otras instituciones”.
“El 26 de febrero ingresó al hospital. En la primera semana estuvo en el área de Clínica y después empeoró, por lo que le derivaron a Terapia Intensiva donde permanece hasta hoy”, concluyó