Curar heridas de guerra. Con esa misión, una veintena de excombatientes regresó hace poco a Malvinas. Pasaron 42 años del conflicto bélico y el viaje a las islas fue sanador para ellos. Así lo señalaron los propios integrantes de la delegación de correntinos que desde el 13 de abril y hasta el sábado último estuvieron en el lugar para rendir homenaje a los caídos y visitar distintas zonas de combate.
El viaje fue parte de una acción que lleva a cabo el Gobierno Provincial por cuarta vez al establecer la causa Malvinas como política de Estado, con la idea de ayudar a los malvineros a cicatrizar y -a la vez- a rendirles homenaje permanentemente.
En este marco, a su regreso a Corrientes, los excombatientes fueron recibidos este martes por el gobernador Gustavo Valdés en el Salón Amarillo de Casa de Gobierno, ocasión en la que estuvieron presentes el ministro de Seguridad, Buenaventura Duarte, el intendente Eduardo Tassano y el titular de la Dirección Provincial de “Malvinas Argentinas”, José Galván.

“Malvinas es política de Estado y es muy importante que hayan podido volver a visitarla. Nos contaron sus experiencias, se descargaron y pudimos percibir que se sienten mucho mejor”, manifestó al respecto Valdés.
“Los recibimos para escuchar sus experiencias en el regreso a la tierra en que, jóvenes, en 1982, lucharon por defender a la patria y además, recordamos con respeto y honor a quienes perdieron sus vidas en la guerra”, dijo el Gobernador.
El Mandatario escuchó los testimonios y destacó: “Que su sacrificio y su valentía nos inspiren a bregar por la paz y por la soberanía, trabajando por la recuperación diplomática de un territorio en el que debe volver a flamear, alta, la bandera”.
De esa manera, los excombatientes compartieron con Valdés vivencias y recuerdos de la guerra, como así también el sentimiento de emoción que les generó regresar ahora a las islas, siendo uno de los momentos más emotivos cuando arribaron al cementerio de Darwin, donde están inhumados los argentinos caídos.
“Fue emocionante haber escuchado a cada uno de ellos, tanto en sus vivencias personales durante la guerra, como en lo que sintieron al volver a Malvinas”, expresó el Gobernador. “Con sus relatos “nos hicieron conocer esa experiencia tan traumática que vivieron de muy jóvenes”.

Asimismo, los malvineros agradecieron a Valdés por todo el apoyo para hacer realidad el viaje, que significó para ellos “sacarse una mochila de encima”, por todo lo que derivó de la guerra.
La nómina del contingente que viajó a Malvinas fue la siguiente: Adolfo Aguirre (Capital), Ramón Aranda (Itatí), Jorge Baldini (Goya), Miguel Benítez (Mantilla), Juan Cáceres (Capital), José Carbonell (Paso de los Libres), Ramón Cerdán (Ituzaingó), Gerónimo Da Silva (Gobernador Virasoro), Homero Domínguez (Bella Vista), Daniel Duarte (Capital), Ángel Flores (coordinador), José Flores (Monte Caseros), Ramón Gómez (San Luis del Palmar), Ramón González (Sauce), Alejandro González (Capital), Sergio Khouri (Curuzú Cuatiá), Faustino Miño (Saladas), Juan de Dios Monzón (Mercedes), Ramón Echeverría (Gobernador Virasoro), Miguel Toledo (San Cosme), Rubén Torres (Saladas), Myriam Fleitas (periodista) y Marcelo Núñez (periodista).
La experiencia del malvinero Juan Cáceres: “Ahora, espiritualmente, ya me siento bien”

“Siempre me molestaba recordar aquel 14 de junio de 1982 de la rendición y me quedó grabada esa imagen de cuando arriaban nuestra bandera y alzaban la de ellos. Eso me afectó muchísimo”, recordó Juan Cáceres, uno de los excombatientes que integró la delegación correntina que volvió recientemente a Malvinas tras 42 años de la guerra.
Esa escena de la bandera británica volviendo a flamear en Malvinas fue como una espina clavada en toda la posguerra, y en esta experiencia Cáceres esperó contratarla en su viaje a las islas. O ponerse a prueba, mejor dicho.
“Después, antes de emprender el viaje, también me intrigó saber cómo iba a reaccionar el estar en el cementerio Darwin”, planteó.
“La verdad es que nunca me sentí extranjero; sentí como si fuera mi casa, nadie nos molestó. Sentirme así en Malvinas me hizo re bien”, resaltó en una entrevista mantenida en la tarde de ayer en el estudio de Radio Dos, en el programa “La Tarde”.
“En el cementerio es como que hice una resiliencia violenta. En ningún momento me angustié o sentí la necesidad de un desahogo. Así, lo de la bandera y el cementerio me dejó en paz conmigo mismo. Espiritualmente me siento bien”, indicó.
En la charla también reveló: “Tuve, sí, expectativas de encontrar a un compañero mío que murió el 1 de mayo, en el primer bombardeo que sufrimos por parte de los ingleses. Su epitafio está en Retiro, pero ahora que me fui a las islas la idea era buscarlo en el cementerio de Darwin, pero no está, al menos identificado”, contó finalmente Cáceres.