Con ministros ya en funciones, Juan Pablo Valdés acelera la definición de secretarías, subsecretarías y entes clave. El Gobernador anticipó un nuevo organigrama para febrero y dejó abierta la discusión de la ley de Ministerios, para un Estado más ágil y austero.
A poco más de dos semanas del inicio formal de la gestión, el gobierno de Juan Pablo Valdés comenzó a exhibir una segunda fase en la construcción del poder provincial: la definición progresiva de las segundas y terceras líneas del organigrama. Al menos eso es lo que se está dando en esta última semana del año.
Con los ministros ya en funciones, el foco se desplazó hacia secretarías, subsecretarías, direcciones y entes descentralizados, mientras permanece latente -aunque deliberadamente postergada- la discusión de fondo sobre una eventual reforma de la ley de Ministerios, proyectada recién para 2026.
En el mensaje que se emana desde Casa de Gobierno hay una combinación de prudencia política con dar fuertes señales de rumbo. “Las primeras líneas están conformadas y estamos trabajando para seguir delineando las estructuras”, explicó Valdés, al reconocer que la administración ya funciona con normalidad, aunque todavía atraviesa una etapa de diagnóstico focalizado.
En ese marco, anticipó que es “muy probable” la presentación de un nuevo organigrama provincial en febrero. “Nos queríamos tomar un tiempo más para analizar la situación”, subrayó, dando cuenta de una estrategia gradualista que busca evitar decisiones apresuradas en un contexto de transición y restricciones.
La conformación del gabinete dejó, desde el inicio, una marca distintiva: una mixtura deliberada entre experiencia política y cuadros más jóvenes, peor con fuerte experiencia municipalista, otra características de la administración de JP Valdés.
Así, funcionarios con varios ciclos de gestión conviven con perfiles técnicos y dirigenciales emergentes. En la lectura política del oficialismo, la experiencia aporta conocimiento de los resortes administrativos y capacidad de ejecución inmediata, mientras que la renovación imprime dinamismo, nuevas miradas y una impronta de territorialidad acorde a los tiempos.
Durante el acto de jura en el Salón Amarillo, Valdés reforzó ese concepto al hablar de un “comienzo institucional” tras el cierre de la etapa anterior y al pedir a sus ministros compromiso pleno. “Espero de ustedes lo mismo que esperan todos los correntinos: su compromiso total con el futuro de cada hogar”, les dijo, instándolos a trabajar “los 365 días del año y las 24 horas”, en equipo y con armonía.
Asimismo, el Gobernador remarca que quiere un gobierno “más eficiente, práctico y ágil”. En esa línea, confirmó que se están revisando “cada área, cada secretaría, subsecretaría y dirección para ver si hay duplicaciones de tareas, para simplificar y ser más prácticos”. Incluso dejó abierta la puerta a la fusión de ministerios como herramienta para mejorar la operatividad y reducir gastos.
La ley de Ministerios, sin embargo, quedará para una etapa posterior, ligada a 2026, cuando el diagnóstico político y administrativo esté maduro y se reúnan consensos legislativos.
Focalizados
Mientras tanto, el armado fino avanza con nombramientos y ratificaciones que completan el andamiaje de gestión. En el Ministerio de Seguridad, Ingrid Jetter asumió como subsecretaria, en una señal de fortalecimiento político del área y de continuidad de perfiles con experiencia en gestión. “Trabajará con las distintas áreas para profundizar los ejes trazados por el Gobernador y seguir los lineamientos de la nueva gestión”, explicó el ministro Adán Gaya, quien destacó el desafío de articular el trabajo con la Policía de Corrientes y el Servicio Penitenciario.
Planificación
En Coordinación y Planificación, el ministro Carlos Vignolo puso en funciones a Alejandra Wichmann como secretaria de Coordinación y Planificación y a César Bentos como secretario de Desarrollo Provincial y Regional. Ambos tendrán como hoja de ruta el Plan Corrientes 2030, clave para la planificación estratégica y la participación ciudadana.
Cambios
A ese esquema se sumó la asunción del ingeniero agrónomo Sebastián Perborell como nuevo administrador general del Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA), organismo sensible para la gestión hídrica, productiva y ambiental.
Su reciente reunión con el ministro de Producción, Walter Chávez, marcó el inicio de una agenda coordinada para el uso responsable del recurso hídrico y la protección ambiental.
Continuidad
En Salud Pública, el ministro Emilio Lanari optó por una señal de continuidad institucional. Mediante el Decreto N°59, firmado por Valdés, ratificó en sus funciones a Luis Silverio Gonzaga Pérez como subsecretario de Salud Pública; a María Silvina Vega Bajo como subsecretaria de Gestión Sanitaria; y a Francisco Damián Fernández al frente de la Dirección General de Administración. La decisión consolida equipos que ya venían actuando y que resultan claves en la gestión cotidiana del sistema sanitario, una de las áreas más sensibles del Estado.
Ratificaciones
También el Ministerio de Desarrollo Social avanzó en la consolidación de su estructura. El ministro José Irigoyen puso en funciones a Valentín Romero como nuevo subsecretario de Desarrollo Humano e Igualdad, en reemplazo de Gabriela Castro, y ratificó a Jorge Terrile al frente de la Secretaría de Deportes.
Estas decisiones, que se multiplican en distintas áreas y organismos, confirman que el Gobierno eligió avanzar por etapas: primero las cabezas, luego las segundas y terceras líneas y, más adelante, la discusión normativa de fondo. En ese esquema, la ley de Ministerios aparece como una pieza clave, pero no inmediata. Valdés fue claro al señalar que se tomará el tiempo necesario para “analizar la situación” antes de impulsar cambios mayores.
Otra definición política relevante fue el anuncio de austeridad en los actos oficiales. Desde ahora, en las inauguraciones solo participarán los ministros directamente vinculados a cada obra. “No hay necesidad de que vaya todo el gabinete”, sostuvo el Gobernador, al insistir en que quiere a sus funcionarios “gestionando y haciendo territorialidad, que es lo que necesitan los correntinos”.
Entre nombramientos, ratificaciones y señales de poder administradas, la gestión Valdés empieza a consolidar su fisonomía. Con segundas y terceras líneas en plena conformación, un gabinete que equilibra experiencia y renovación, y una reforma estructural en suspenso, el Gobierno provincial transita una etapa clave, a 15 días de iniciado la gestión de JP Valdés.