Una estafa masiva dejó a cientos de turistas argentinos sin alojamiento.

Un supuesto apart hotel en Reñaca ofrecía tarifas tentadoras para la temporada de verano y atrajo a visitantes extranjeros. Al llegar a destino, muchos descubrieron que las reservas nunca habían existido.

Alrededor de 200 turistas argentinos fueron víctimas de una estafa inmobiliaria en Reñaca, comuna de Viña del Mar, Chile, cuando viajaron para vacacionar y comprobaron que los departamentos que habían reservado y pagado con anticipación no estaban disponibles; el hecho ocurrió durante la temporada alta de verano y fue denunciado tras constatarse que el supuesto alojamiento, llamado “Holiday Reñaca”, funcionaba a través de un sitio web falso.

Según relataron los afectados, el fraude se concretó mediante una página web que ofrecía departamentos en modalidad de “apart hotel” a precios considerablemente más bajos que los del mercado. Algunos turistas llegaron a adelantar hasta $1.330.000 pesos chilenos —unos 1.470 dólares— por sus reservas. El sitio incluía enlaces a plataformas conocidas como Booking y utilizaba un dominio de correo empresarial, lo que generó confianza entre los clientes.

La estafa quedó al descubierto cuando los turistas arribaron a los departamentos en Reñaca y se encontraron con que no existía ninguna reserva a su nombre ni disponibilidad de alojamiento. Poco después, el sitio web fue dado de baja por el estafador, quien dejó un mensaje de disculpas acompañado por una cita bíblica del Salmo 51, en el que aseguró que el engaño había sido “necesario” para salir de su situación económica y prometió pagar algún día por su delito.

El autor del fraude suplantó la identidad del verdadero propietario de los departamentos, Egon Pfaff, quien aclaró públicamente que sus datos personales y fotografías fueron robados y utilizados sin su consentimiento para cometer la estafa.

Entre los testimonios de las víctimas se encuentra el de Sergio González, turista proveniente de Santiago del Estero, quien contó que al llegar a Reñaca descubrió que el alojamiento no existía tal como se promocionaba. Ignacio Almenara y Martín Cabezón relataron experiencias similares: ambos realizaron pagos por adelantado, pero nunca recibieron confirmaciones reales de sus reservas.

Frente a la emergencia, Valentina Funes, agente inmobiliaria argentina radicada en la zona, brindó asistencia a varias familias afectadas para conseguir alojamiento alternativo. Según estimó, al menos 200 familias fueron timadas por este mecanismo fraudulento.

Desde la Cámara Regional del Comercio de Valparaíso (CRCP), su presidenta Marcela Pastenes recomendó a los turistas optar por alojamientos formales y debidamente registrados en el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur), como forma de prevenir este tipo de estafas, especialmente en períodos de alta demanda turística.

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