Reforma laboral: “Debemos ver si no violenta derechos”, advirtió Valdés

A menos de un mes del debate en el Senado, el Gobernador reunirá a los legisladores correntinos de su espacio para fijar posición sobre la reforma laboral que impulsa Nación. Mientras Santilli negocia con los mandatarios, Corrientes mira el impacto fiscal y laboral.

Con la reforma laboral a menos de un mes de llegar al recinto del Senado nacional, las provincias volvieron a ocupar un tablero casi definitorio. En ese contexto, Corrientes aparece como una pieza sensible: por su aporte legislativo, por su perfil productivo y por un frente fiscal que muestra signos de tensión.

Al respecto, el gobernador Juan Pablo Valdés confirmó que esta misma semana reunirá a los legisladores nacionales de la provincia —integrantes de su espacio político— para fijar una posición común frente al proyecto que impulsa la Casa Rosada y que el ministro del Interior, Diego Santilli, viene negociando con los gobernadores.

La definición de JP Valdés llegó este martes por la mañana, en una entrevista con Radio Dos desde Casa de Gobierno, apenas un día después de que Valdés retomara formalmente la agenda pública tras una breve pausa de inicio de año. Y fue además la primera señal política fuerte de un enero que promete ser más intenso de lo habitual.

Con legisladores

Consultado por la avanzada de Santilli y la estrategia de Nación para conseguir los votos, Valdés fue directo: “Esta semana o sobre el fin de semana vamos a tener una reunión con nuestros legisladores nacionales para analizar en conjunto lo que es la reforma laboral”. No se trata de una instancia meramente informativa, según explicó. El Gobernador dejó en claro que hay reparos de fondo: “Hay algunos puntos principalmente que nos preocupan, que tenemos que analizar, que tenemos que charlar mucho, tenemos que ver cuáles son los pro, cuáles son los contras y fundamentalmente si no se violentan los derechos de los trabajadores”.

Esa frase, que condensa el eje de la discusión, es también la línea roja que Corrientes buscará instalar en la negociación. En un Senado en que cada voto cuenta, los gobernadores actúan como intermediarios inevitables entre la Casa Rosada y los bloques provinciales.

En el caso de Corrientes, el oficialismo local cuenta con los tres senadores nacionales cerrando filas en Vamos Corrientes. Se trata de los radicales Eduardo Vischi y Gabriela Valenzuela, junto con el exintendente peronista Carlos Mauricio “Camau” Espínola.

En Diputados las cosas son un poco más distintas. De las siete bancas de Corrientes, solo una tiene el oficialismo: el radical Diógenes González, asumido en diciembre pasado.

Por su parte, Santilli, como operador político del Ejecutivo, viene recorriendo el país con ese objetivo. En el caso correntino, el contacto está en agenda, aunque sin fecha cerrada: “Tengo entendido que es la semana que viene o sobre el fin de semana de esta semana”, dijo Valdés.

Análisis local

Más allá de la letra chica del proyecto, en Corrientes el debate se cruza con una realidad particular. Una reforma de este tipo impacta de manera distinta en una provincia con fuerte peso del empleo rural, del comercio y de las PYME de servicios.

Por eso el Gobernador insiste en mirar el texto desde una óptica federal. La advertencia sobre los derechos laborales no es retórica.

En el oficialismo correntino saben que un aval sin matices podría generar costos políticos internos, sobre todo en un escenario de desaceleración económica y ajustes.

Coparticipación

El propio Valdés lo explicitó al referirse a las cuentas públicas: “Lo que es recaudación por coparticipación hasta ahora no ha crecido, viene en baja la coparticipación. Esperemos que ahora se reacomode después de lo que son las fiestas y que realmente podamos tener un recurso para poder administrar y poder continuar normalmente”.

Ese dato no es menor en la negociación con Nación. La reforma laboral forma parte de un paquete más amplio de ordenamiento macroeconómico que el Gobierno central defiende como condición para estabilizar la economía. Pero para las provincias, la discusión se da en paralelo con la puja por recursos y obras. En el caso de Corrientes, el último contacto con la Nación no estuvo vinculado a la reforma sino a la emergencia hídrica: “Fue respecto a la situación que estábamos viviendo en San Luis del Palmar y la necesidad que nosotros necesitábamos para hacer un inicio de obra referida a lo que la parte de ingeniería considera parte de la solución”, explicó el gobernador.

La falta de nuevos contactos desde entonces agrega una capa de incertidumbre. En un Senado que deberá decidir sobre derechos laborales, el telón de fondo es también financiero y de gestión territorial.

Agenda rural tras el receso

El lunes, Valdés volvió a mostrarse en público con una agenda cargada de contenido político y productivo. En La Cruz —localidad de la costa del río Uruguay— encabezó una reunión con la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes, junto a los ministros de Seguridad, Adán Gaya, y de Producción, Walter Chávez, además de autoridades policiales y municipales.

El propio Gobernador hizo un balance positivo: “Mucha gente se acercó a las diferentes sociedades rurales donde estuvimos abordando diferentes problemáticas del sector. Para el Gobierno de la provincia de Corrientes, los productores son un eslabón fundamental en esta provincia que nosotros queremos lograr”.

El encuentro no fue solo protocolar. Se discutieron cuestiones sensibles como el abigeato y la seguridad en el campo, un tema que también atraviesa la discusión laboral y productiva. “Nos sentamos a partir de este momento y empezamos a trabajar junto a ellos en solucionar la problemática… para lograr la mejor eficiencia del recurso”, explicó Valdés.

Situación de evacuados

Mientras se discuten reformas estructurales en Buenos Aires, en Corrientes la agenda cotidiana sigue marcada por la emergencia hídrica. El gobernador confirmó que aún hay localidades con evacuados: “Hay localidades con nuevos evacuados, como es el caso de San Roque por el desborde de Santa Lucía… y continuamos trabajando con la gente de San Luis del Palmar para justamente ayudar a contener esta situación”.

Ese frente abierto refuerza el peso de la coparticipación y de la asistencia nacional en la ecuación política. En ese marco, la negociación por la reforma laboral no es solo ideológica o técnica, es también parte de un intercambio más amplio entre Nación y provincias.

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