“Tiene que haber modernización laboral, pero no a cualquier costo”

Con bastante prudencia fiscal, Juan Pablo Valdés analizó la caída de la coparticipación, la desaceleración de la obra pública y la prioridad de sostener salarios de estatales. También anticipó diálogo con Nación y legisladores por la reforma laboral que se viene en febrero.

En un escenario económico marcado por la desaceleración de la actividad y la caída de la coparticipación federal, el gobernador Juan Pablo Valdés volvió a insistir en la necesidad de administrar con cautela los recursos de la provincia. En una reciente entrevista radial, el mandatario trazó un diagnóstico sobre la situación financiera de Corrientes, detalló las prioridades en materia de obras públicas y salarios y anticipó la postura provincial frente a la discusión nacional por la reforma laboral.

“Tenemos muchas expectativas respecto de cuándo se volverá a reactivar realmente la economía nacional, sobre todo para encontrar cuál es el punto de caída de la coparticipación y decir ‘de acá para adelante empezamos a recuperar poder las provincias para seguir invirtiendo’”, señaló Valdés al ser consultado por las perspectivas económicas.

Mientras tanto, remarcó que la administración provincial se mueve con un “norte muy claro” y dijo: “Hoy trabajamos exacto, dentro del presupuesto y no gastando más, entendiendo que tiene que ser esa la premisa”.

El gobernador reconoció que el contexto actual obliga a extremar cuidados para evitar desequilibrios. “Trabajamos dentro de los parámetros para no tener ningún tipo de sobresalto y de esta manera cumplir con las metas salariales, llevar adelante la agenda social y obviamente teniendo como prioridad la materia de obras públicas, que claramente es donde vamos a entrar a ralentizar”, admitió por radio LT7.

La frase del mandatario resume una de las tensiones centrales de la gestión: sostener el funcionamiento del Estado y los ingresos de los trabajadores, aun cuando el margen para nuevas inversiones se achica.

En ese marco, Valdés se refirió a la estrategia antiinflacionaria del Gobierno nacional y a sus efectos colaterales en las provincias. “Cuando hablábamos con el ministro de Hacienda (Marcelo Rivas Piasentini) veíamos que la meta inflacionaria del Gobierno nacional, del orden del 10 u 11 por ciento, lo cual es muy optimista”, indicó, y agregó: “Lo primero que queremos es que el país se vuelva a ordenar y que la inflación sea un tema que los argentinos empecemos a dejar atrás”. Sin embargo, advirtió que el freno inflacionario no llega sin costos: “Vemos que las metas macroeconómicas están siendo alcanzadas, pero también vemos cómo los niveles de consumos empiezan a ser muy nocivos para la salud de las economías regionales y para la economía doméstica”.

La obra pública aparece como uno de los capítulos más sensibles de este ajuste de ritmo. Consultado por la obra pública, el gobernador explicó que hay una reorientación de prioridades. “Entendemos que tenemos que tener hoy prioridades en avanzar con las obras públicas”, afirmó y precisó que los recursos —para el caso de Capital— se están concentrando en trabajos de mitigación de inundaciones junto al Municipio.

“La prioridad está puesta en trabajar en los desagües, los canales, las limpiezas y la canalización nueva. Es algo que quizás no se va a ver, pero es fundamental para que la ciudad escurra mejor cuando las lluvias son de 100 o 150 milímetros”.

Valdés amplió el enfoque al interior provincial y puso como ejemplo la situación de San Luis del Palmar, donde persisten evacuados semanas después de las lluvias. “Ahí vamos a tener que buscar la manera de que el Riachuelo escurra más rápido. Son trabajos que demandan muchos recursos y hoy hay que tener un orden de gastos, porque la realidad de la Argentina es otra”, subrayó.

En ese punto, expresó un deseo político que atraviesa su discurso: “Ojalá le vaya muy bien al Presidente y a la Argentina porque eso va a significar que le va a ir bien a todos los argentinos, sin importar la provincia”.

Salarios

En relación con los salarios estatales, el gobernador buscó despejar dudas. “Haciendo una proyección, todo está garantizado”, afirmó. Y en este sentido remarcó que la masa salarial es “lo primordial” dentro de la estructura de gastos.

“Nuestra apuesta es mantener la agenda social, la inversión en educación, en seguridad y en salud. El equilibrio está en sostener la estabilidad de la provincia y, con lo que se consiga, avanzar en otras inversiones”, explicó. Aunque reconoció que la obra pública avanza “a otro ritmo”, fue enfático: “No vamos a dejar de invertir en infraestructura porque queremos una provincia más industrial, y para eso necesitamos caminos y energía”.

Reformas

Finalmente, Valdés se refirió al debate nacional que se abrirá en los próximos meses en el Congreso, con especial atención en la reforma laboral. Confirmó que habrá diálogo con los representantes correntinos: “Nos vamos a sentar a hablar para escuchar la mirada y compartir también la nuestra”. Y fijó una línea política clara: “Sabemos que tiene que haber una modernización en materia laboral, pero no es a cualquier costo”. La frase condensa la posición de una provincia que, en un contexto de restricción fiscal, busca equilibrio entre acompañar cambios estructurales y resguardar su tejido social y productivo.

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