El mercado cambiario transita un inicio de año marcado por la calma y precios en retroceso. La dinámica se da en un contexto de mayor liberalización y señales claras desde la política monetaria.
El dólar oficial opera con estabilidad en enero en la Argentina, impulsado por una fuerte oferta de divisas y la intervención del Banco Central, en un contexto de mercado de cambios mayormente liberado. El tipo de cambio mayorista cerró en torno a los $1.430, su valor más bajo en dos meses, durante la última semana, en la plaza cambiaria local, como resultado de menores expectativas de devaluación, estrategias financieras de carry trade y acciones directas del BCRA para contener los precios dentro del régimen de bandas.
En concreto, el dólar mayorista quedó $24,50 por debajo del cierre de diciembre, una baja del 1,7%, y se ubica a $121,85 o un 8,4% del techo de la banda cambiaria fijado actualmente en $1.552,35, el mayor margen desde mediados de octubre. La evolución también se reflejó en el mercado minorista: el dólar en el Banco Nación retrocedió a $1.455, mientras que el blue bajó a $1.500, ambos en mínimos de varias semanas.
La calma cambiaria se replica en el mercado de futuros, donde los contratos se mantienen dentro de las previsiones oficiales. El contrato con vencimiento a fin de enero operó en $1.443,50, unos $120 por debajo del límite de la banda previsto para fin de mes, con un volumen negociado de USD 721,7 millones. Para febrero, el mercado espera un dólar de $1.477, todavía a casi 9% del techo proyectado, en línea con una inflación de diciembre del 2,8%.
En paralelo, el Banco Central acumula en enero compras netas por USD 823 millones y las reservas internacionales brutas alcanzaron los USD 45.077 millones, el nivel más alto desde septiembre de 2021. La suba del precio del oro, que rondó un récord cercano a los USD 4.900 la onza, también contribuyó al fortalecimiento de los activos del organismo.
Según operadores, la estabilidad del dólar se explica por la liquidación de Obligaciones Negociables emitidas por empresas en el exterior, la conveniencia de invertir en pesos a tasas elevadas, la venta de contratos de dólar futuro por parte del BCRA y la mayor oferta de bonos dollar linked en el mercado secundario, factores que en conjunto lograron contener las presiones cambiarias en el arranque del año.