El metal cotiza cerca de los US$5000. Los reguladores monetarios de países emergentes están al tope de los compradores. La escalada de precios contribuyó a que las reservas del BCRA superen los US$ 45.000 millones por primera vez en cuatro años.
La fiebre del oro parece estar lejos de agotarse y tiene como protagonistas a los bancos centrales, en particular de países emergentes, que buscan limitar su dependencia del dólar como el principal activo de las reservas internacionales.
La alta demanda de los entes reguladores, que se suma a la de inversores privados a través del globo, hizo que la cotización quedara al borde de los US$5000 por onza, un nivel inédito. El oro escaló más de 77% en los últimos 12 meses, la mayor suba en 46 años, y 15% de aumento en lo que va de enero. Y las proyecciones de los grandes bancos, como Goldman Sachs, hablan de que a fin de 2026 puede estar en US$5400.
Según los datos más recientes del Consejo Mundial del Oro, entre enero y noviembre de 2025, las autoridades monetarias acumularon compras por 297 toneladas entre enero y noviembre (último dato disponible), una cifra históricamente alta, aunque algo por debajo de los máximos de 2022 o 2023.
De acuerdo con el Consejo, octubre fue el mes del año con mayores compras de oro, con 53 toneladas netas, por parte de los bancos centrales. En noviembre, bajaron hasta 45 toneladas.
El patrón es claro: en un contexto de precios históricos del metal y de creciente incertidumbre global, los bancos centrales —en especial los de economías emergentes— refuerzan su posición en oro.
Los bancos centrales que lideran la compra de oro en el mundo
El liderazgo entre los bancos centrales que compras netas de oro está dominado por Polonia. En los primeros once meses de 2025, acumuló 95 toneladas, con lo que sutenencia del metal se elevó a 543 toneladas, lo que representa el 28% de sus reservas totales.
Esta semana, además, el banco central polaco aprobó su plan para la adquisición de otras 150 toneladas del metal. El objetivo es que llevar la tenencia de oro a 700 toneladas y que represente el 30% de sus reservas internacionales. Si lo concreta, el banco entrará en el top 10 de las entidades con más reservas en oro del mundo.
En segundo lugar aparece Kazajistán, que sumó en once meses menos de la mitad que el líder, con 49 toneladas. El banco central de ese país asiático tiene tenencias de oro por 324 toneladas, que representan casi el 69% del total de reservas.

Brasil completa el podio de mayores compradores de oro a noviembre de 2025. El banco central brasileño sumó 43 toneladas a sus reservas en los primeros once meses de 2025. Suma tenencias por 172 toneladas, lo que representa el 6% del total de reservas.
Detrás se ubicó Turquía, con 27 toneladas (datos a octubre de 2025). Suma tenencias por 641 toneladas, lo que representa el 48% de sus reservas internacionales.
El bloque de los cinco principales compradores lo cerró China, con 26 toneladas adquiridas en los primeros 11 meses de 2025. El banco central del gigante asiático tiene 2300 toneladas de oro, lo que representa el 7,7% de sus reservas internacionales.
El efecto en la Argentina del oro en máximos históricos
La Argentina no figura entre los compradores ni los vendedores reportados por el Consejo Mundial del Oro, pero la fuerte suba del metal tiene doble impacto.
Por un lado, revaloriza las reservas brutas del Banco Central, que ya superan los US$45.000 millones, el mayor nivel desde septiembre de 2021.
La valuación de las tenencias del BCRA -1,98 millones de onzas troy según data oficial o 61,7 toneladas, de acuerdo con el Consejo Mundial del Oro- aumentó más de 110% entre diciembre de 2023 y mediados de este mes.

Los cálculos de la consultora EcoGo indican que las reservas en oro del Banco Central se ubicaban en US$4000 millones cuando asumió el gobierno de Javier Milei. Solo por efecto de los precios récord, esas tenencias valen en la actualidad US$8500 millones.
En paralelo, la escalada en el precio le da un impulso extra a la minería en la Argentina, con proyectos que se reactivan y otros que se aceleran, así como con ventas al mundo inéditas.
Según datos oficiales, las exportaciones mineras argentinas totalizaron US$6037 millones en 2025, el valor más alto de la historia del sector y un aumento de 29,2% respecto del año previo.
De ese total, las exportaciones de minerales metalíferos alcanzaron los US$4948 millones entre enero y diciembre. Dentro de esa categoría, se destacó el oro, que aportó exportaciones por US$4078 millones, un récord histórico.
La suba del precio del metal fue uno de los factores que explica ese fortalecimiento de las reservas, junto con las compras de divisas realizadas por el Central en el mercado, que superan los US$800 millones en lo que va del mes.
Oro récord: a cuánto puede llegar el precio en 2026

El renovado apetito oficial convive con un mercado que no deja de marcar récords. El precio del oro alcanzó esta semana un nuevo máximo histórico al ubicarse en torno a US$4970 la onza, con subas en torno a 8% en la semana y una ganancia acumulada de casi 15% en lo que va del año.
En 2025, el metal ya había avanzado más de 60%, el mayor incremento anual de los últimos 46 años. La escalada se da en un contexto de tensiones comerciales y disputas geopolíticas.
En ese escenario, el oro volvió a consolidarse como activo refugio. A diferencia de coberturas asociadas a eventos puntuales, como elecciones, las posiciones vinculadas a riesgos macroeconómicos y fiscales tienden a ser “más persistentes”, indicaron analistas de Goldman Sachs.
El banco elevó su proyección de precio para fines de 2026 a US$5400 la onza y estimó que las compras de los bancos centrales podrían promediar 60 toneladas mensuales, con la meta en disminuir la dependencia del dólar en sus reservas.