Milei decretó el traslado del sable corvo de San Martín

Lo trasladarán al edificio del Regimiento de Granaderos a Caballo, a pesar de el desacuerdo de historiadores y museólogos. 

Este martes el Gobierno nacional dispuso mediante un decreto el traslado del sable corvo del general José de San Martín. La decisión implica que abandonará el Museo Histórico Nacional y pasará a estar en el edificio militar del Regimiento de Granaderos a Caballo, en la Avenida Luis María Campos 554 en la CABA.

De acuerdo con el Decreto 81/2026 publicado en el Boletín Oficial del 3 de febrero con la firma de Javier Milei y del jefe del Ejército, Carlos Alberto Presti, la medida pretende “asegurar su adecuada guarda, conservación y custodia permanente”. Allí también describen a la histórica pieza como parte del “patrimonio histórico de la Nación” y señalaron que “constituye uno de los símbolos más representativos de la soberanía nacional y de la consolidación de la independencia como expresión material del proceso emancipador y del ideal de libertad que dio origen a la República Argentina”.

El intento de explicación para quitar el sable del Museo Histórico Nacional sostiene que “fue objeto de hechos ilícitos en dos oportunidades”, en 1963 y 1965, cuando estaba en dicho edificio. Así apuntarían a “fortalecer su protección, seguridad y adecuado resguardo institucional” de acuerdo con sus propias normas y protocolo.

En consonancia con esta decisión afirmaron que el arma de San Martín “quedará bajo la guarda y custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo y que este cuerpo será “responsable de su preservación, seguridad e integridad”. La entrega se realizará este sábado con una ceremonia en el Campo de Gloria, San Lorenzo, provincia de Santa Fe.

Las críticas de los historiadores
La Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AAIH) criticó la relocalización del Sable Corvo y consideró que “representa un grave antecedente en materia de protección de patrimonio histórico”. Además destacaron que contradice a un decreto presidencial de 1897, cuando los últimos poseedores entregaron la pieza a la Nación Argentina. Los historiadores subrayaron que aquella decisión gubernamental “establece como destino el Museo Histórico Nacional, institución pública, civil y abierta a la ciudadanía”.

Si bien recordaron que en 1967, en plena dictadura de Onganía, el sable había sido entregado al Regimiento de Granaderos aunque finalmente en 2015 un decreto de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner lo volvió a llevar al Museo Histórico Nacional.

Finalmente la AAIH expresó que la decisión de Javier Milei “desconoce el valor patrimonial,histórico y simbólico que implica su preservación y exhibición en el MHN” y desestimaron la necesidad de la iniciativa, ya que en el museo se garantizan “las condiciones de conservación y acceso al público”.

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