Por la intensidad del verano alertan sobre los golpes de calor

La cartera sanitaria provincial puso el foco en los adultos mayores, un grupo que presenta una vulnerabilidad significativamente superior frente al estrés térmico. Uno de los puntos centrales de las recomendaciones es la hidratación constante.

En las últimas semanas, el rigor del verano se hizo sentir en Corrientes con continuas jornadas cuya sensación térmica, en ciertos momentos del día, supera los 40 grados. En virtud de ello, el Ministerio de Salud Pública volvió a poner el foco en uno de los riesgos más serios de la temporada estival: los golpes de calor en personas mayores, un grupo que presenta una vulnerabilidad significativamente mayor frente al estrés térmico.

A través de la Dirección de la Tercera Edad, las autoridades sanitarias recordaron una serie de cuidados fundamentales destinados a prevenir cuadros que, de no ser atendidos a tiempo, pueden derivar en complicaciones graves para la salud. La advertencia cobra especial relevancia en un contexto climático extremo, con jornadas prolongadas de calor intenso.

Según detallaron desde el área sanitaria, el golpe de calor se manifiesta cuando el cuerpo pierde su capacidad de regular la temperatura, lo que puede provocar un aumento abrupto de la temperatura corporal hasta alcanzar los 40 grados o más. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran los mareos, náuseas, dolor de cabeza, cansancio extremo, pulso y respiración débiles, presión arterial baja, deshidratación y desmayos, señales que requieren atención inmediata.

Salud Pública remarcó que ante un golpe de calor, la rapidez en la respuesta puede ser determinante. En caso de que una persona mayor presente síntomas compatibles con un golpe de calor y se encuentre en la vía pública, se recomienda trasladarla de inmediato a un lugar con sombra, ayudarla a sentarse o recostarse, solicitar asistencia a las personas que se encuentren cerca y dar aviso a la Dirección de Emergencia Sanitaria (DES) a través del número 107.

Además, siempre que la persona esté consciente, se aconseja ofrecer agua fresca en pequeños sorbos, evitando bebidas azucaradas, alcohólicas o muy frías, mientras se espera la llegada del personal de salud.

Prevención, la principal herramienta

Más allá de la respuesta ante una emergencia, las autoridades insistieron en que la prevención es la clave para reducir los riesgos durante los períodos de temperaturas extremas. En ese sentido, recomendaron a las personas mayores permanecer en ambientes frescos, ventilados o con aire acondicionado, evitando la exposición directa al sol, especialmente en los horarios de mayor radiación.

Uno de los puntos centrales de las recomendaciones es la hidratación constante. Aun cuando no se sienta sed, es fundamental consumir agua de manera frecuente a lo largo del día, con una ingesta estimada de entre 2 y 3 litros diarios, salvo indicación médica contraria. La pérdida de la sensación de sed, habitual en edades avanzadas, aumenta el riesgo de deshidratación y de golpes de calor.

La cartera sanitaria hizo hincapié en una serie de hábitos cotidianos que pueden ayudar a atravesar el verano de manera más segura. Entre ellos, se destaca el uso de ropa clara, liviana y holgada, que facilite la transpiración y reduzca la acumulación de calor corporal.

Asimismo, aconsejó reducir la actividad física durante los días de temperaturas elevadas o, en caso de realizarla, hacerlo en horarios nocturnos o durante las primeras horas de la mañana. Otra recomendación clave es evitar la exposición al sol entre las 11 y las 17 horas, franja horaria en la que se registra el mayor impacto de la radiación solar.

Para quienes deban salir de sus hogares, se sugiere protegerse con gorras, sombreros o sombrillas, y planificar las actividades al aire libre con pausas frecuentes en lugares frescos.

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