Las altas temperaturas, los vientos intensos y la sequía agravan el riesgo en el norte provincial. Bomberos advierten por un escenario extremo y múltiples focos activos.
Los focos ígneos comenzaron a generar seria preocupación en el principal polo forestoindustrial de Corrientes, con incendios de magnitud que ya afectaron forestaciones en zonas cercanas a Virasoro y Santo Tomé. Durante el fin de semana, un siniestro sobre la Ruta Nacional Nº14 dañó una plantación, encendiendo las alarmas entre bomberos y brigadistas por la combinación de calor extremo, vientos fuertes y suelos secos.
La Dirección de Recursos Forestales de la Provincia informó que el índice de peligro de incendios es “extremo” en los departamentos de Capital, San Miguel, Concepción e Ituzaingó, mientras que se mantiene en nivel “muy alto” en Mercedes y “alto” en Monte Caseros y Paso de los Libres. El escenario climático adverso incrementa el riesgo de propagación rápida de las llamas y complica las tareas de control.
El subdirector de Defensa Civil, Bruno Lovison, señaló que durante el fin de semana se registraron incendios en Santo Tomé y Alvear, además de focos relevantes sobre las rutas nacionales Nº12 y Nº118. Si bien varios de estos episodios pudieron ser sofocados con rapidez, advirtió que las condiciones actuales favorecen la aparición constante de nuevos focos.
Un panorama más complejo fue descripto por el jefe de los Bomberos Voluntarios de Virasoro, Félix Santos Méndez, quien detalló que el sábado un incendio se extendió sobre una forestación ubicada sobre la Ruta Nacional Nº14, entre Santo Tomé y Virasoro. El operativo requirió el trabajo conjunto de bomberos, brigadistas y un avión hidrante, logrando contener las llamas antes de que alcanzaran las copas de los árboles.
Méndez alertó que “asoman días críticos” debido a la persistente sequía, la falta de lluvias importantes y los fuertes vientos registrados en la última semana. En ese contexto, remarcó que el cuartel de Bomberos Voluntarios de Capital registra un promedio de ocho salidas diarias, la mitad por incendios en basurales y la otra mitad por siniestros eléctricos domiciliarios, reflejando la gravedad del escenario en toda la provincia.