Tras el anuncio de mayores exigencias a ese tipo de vehículos en la ciudad, el debate se trasladó a las redes y los lectores pidieron ley pareja con las caravanas de fanáticos de cumbia. Desde la Comuna reconocieron la problemática y anticiparon acciones con la Policía.
En la edición de ayer, se informó que la Municipalidad de Corrientes profundizará los controles sobre motociclistas y avanzará en el registro de la actividad de los denominados “motomandados”, en el marco de una política orientada a reducir la siniestralidad vial.
El encargado de comunicar la medida fue el secretario de Movilidad Urbana y Seguridad Ciudadana, Yamandú Barrios, quien fundamentó la decisión en la alta tasa de accidentes que involucran a motos y en el reiterado incumplimiento de normas básicas de seguridad, especialmente el uso obligatorio del casco.
La noticia no pasó inadvertida y generó un intenso intercambio de opiniones entre lectores, principalmente a través de las redes sociales de este matutino. En ese debate apareció una pregunta recurrente: qué postura adoptará el Municipio frente a los seguidores de grupos de cumbia.
Más de dos décadas
Hay que tener presente que desde hace unos 20 años existe en esta ciudad el fenómeno social y cultural de las caravanas de fanáticos de los principales grupos de música tropical, que siguen (mayoritariamente en moto) a sus bandas favoritas por calles y avenidas durante las noches y madrugadas de los fines de semana.
La principal problemática urbana que genera el desplazamiento en masa de esos rodados es el caos vehicular (las principales quejas en torno a este sector es que en reiteradas ocasiones circulan tipo hordas sin respetar las normas de tránsito ni el sentido de las calles y avenidas), acompañado por el ruido de escapes libres y también ciertos disturbios.
El contraste entre el anuncio de mayores controles a motociclistas y la aparente falta de intervención en estas caravanas fue uno de los ejes más mencionados por los lectores.
“Si van a ser estrictos con todos, que sean también con los que hacen desmanes los fines de semana”, fue una de las opiniones que se repitieron en los comentarios (algunos de ellos son irreproducibles).
La postura oficial
Ante este planteo, se volvió a consultar al secretario Yamandú Barrios, quien no esquivó el tema y reconoció que la situación está en agenda.
“Conocemos la problemática y estamos trabajando para llevar a cabo acciones con la Policía de Corrientes. No obstante, hasta que no se defina la implementación de operativos en conjunto no vamos a mandar a ningún inspector solo contra 600 o 700 motociclistas poniendo en peligro su integridad física”, sostuvo el funcionario.
La referencia no es menor. Según explicó, el volumen de participantes en algunas caravanas torna inviable una intervención aislada del personal municipal por una cuestión estrictamente operativa y de seguridad.
Barrios también dejó en claro que el gusto musical no está en discusión, sino las conductas que puedan poner en riesgo a terceros. “En lo personal, me encanta la cumbia, pero esa no puede ser la excusa para poner en peligro a muchas personas a través de comportamientos irresponsables en masa”, afirmó.
El trasfondo del debate remite a una problemática más amplia: la seguridad vial en la ciudad. Las motocicletas representan uno de los principales vehículos involucrados en siniestros, muchas veces con consecuencias graves.
De acuerdo a lo anticipado, el uso del casco, la documentación en regla y el respeto por las normas de tránsito son aspectos que el Municipio buscará reforzar mediante controles más estrictos y un registro formal de actividades como la de los motomandados.