El Ejército de Israel concretó su “mayor ataque” en El Líbano desde el inicio de la ofensiva contra el país vecino, el 2 de marzo. “En 10 minutos y a lo largo de distintas áreas simultáneamente: las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel, el ejército) completaron el mayor ataque coordinado, atacando más de 100 centros de mando y posiciones militares de Hezbollah”, indicó el anuncio, con bombardeos contra Beirut, el Valle de la Bekaa y el sur del Líbano.
Entre los objetivos hubo centros de inteligencia y sedes del grupo chií, infraestructuras de lanzamiento de misiles y navales de la organización y activos de la Fuerza Radwan y su unidad aérea 127, ambos cuerpos de élite.
“La organización terrorista Hezbollah decidió deliberadamente unirse a la guerra, actuando en representación del régimen terrorista iraní y dañando al Estado de Líbano y sus civiles”, destacó el comunicado.
El documento planteó que “el Estado de El Líbano y su población civil deben oponerse al afianzamiento de la organización terrorista en zonas civiles y a su capacidad para acumular armamento”, e indicó que la mayoría de posiciones atacadas se encontraban en áreas civiles.
Hezbollah inició los ataques a Israel el 2 de marzo, tres días después de que el Estado hebreo lanzara los ataques coordinados contra Irán que dieron inicio a la guerra, en represalia por la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei.
Israel lanzó una campaña de bombardeos contra todo el país y una operación terrestre en el sur, si bien venía atacando El Líbano casi a diario pese al alto el fuego que estaba en vigor desde noviembre de 2024.
Pese al anuncio Pakistán anunció que Estados Unidos e Irán habían alcanzado un alto el fuego, que implicaba un cese de la violencia en El Líbano, Israel confirmó que mantendrá su campaña contra la organización terrorista en el país.