Estados Unidos e Irán negocian una salida a la guerra en Medio Oriente.

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, encabezan las delegaciones para ponerle fin a la guerra.

La incertidumbre se cierne sobre las negociaciones previstas para este fin de semana entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, con acusaciones cruzadas que ponen en riesgo la tregua. Ambos países enviaron una delegación integrada por funcionarios de altísimo nivel, que desembarcaron en la ciudad de Islamabad para empezar las conversaciones formales y encontrar una solución definitiva para el conflicto armado en Medio Oriente.

La ronda de negociaciones comenzó esta mañana con el encuentro que encabezaron el vicepresidente estadounidense JD Vance y el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif. Vance estuvo acompañado por el enviado especial del presidente Donald Trump, Steve Witkoff, y el esposo de su hija Ivanka, Jared Kushner, quienes llegaron a la ciudad capital de Islamabad esta madrugada a bordo del Air Force One.

Ya en la previa, el funcionario y mano derecha de Trump, llamó a Teherán a “no jugar” con Washington, al tiempo que prometió “intentar mantener una negociación positiva”. “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, nosotros, desde luego, estamos dispuestos a extender la mano abierta”, dijo.

Por su parte, Teherán envió al influyente presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, junto con una delegación de 70 personas. “Dos de las medidas sobre las que las partes llegaron a un acuerdo aún deben aplicarse antes del inicio de las negociaciones: un alto al fuego en Líbano y el desbloqueo de los activos de Irán”, advirtió Ghalibaf. “Nuestra experiencia en negociar con los estadounidenses siempre ha enfrentado fracasos y promesas incumplidas”, afirmó.

Según los informes, Irán prefería que Vance asumiera el papel de negociador. Además, la exenviada de Pakistán ante la ONU, Maleeha Lodhi, declaró a Al Jazeera que la elección del vicepresidente está siendo “vista de forma muy positiva” en Islamabad.
El alto el fuego ha detenido la campaña de bombardeos aéreos de EE.UU. e Israel sobre el régimen islámico. Pero hasta ahora no ha hecho nada para calmar la guerra paralela que Israel libra contra el aliado de Teherán, Hezbollah, en el Líbano, ni para poner fin al bloqueo del estrecho de Ormuz, que ha provocado la mayor interrupción de la historia en el suministro mundial de energía.

“Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, ciertamente estamos dispuestos a tender la mano. Si intentan jugarnos una mala pasada, van a descubrir que el equipo negociador no será tan receptivo”, declaró a los periodistas el JD Vance antes de partir a Pakistán.

En tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió abrir el estrecho de Ormuz “bastante pronto” con o sin la cooperación de Irán, y se quejó de que Irán estaba “haciendo un trabajo muy deficiente” al no permitir la libre navegación a través de ese canal, por donde antes del conflicto pasaba el 20% de todo el petróleo que se comercializa a nivel mundial. “Nada de arma nuclear. Eso es el 99%” de la negociación, sostuvo Trump.

Trump también advirtió a Irán que habría ataques aún más intensos si no se llegaba a un acuerdo. “Estamos cargando los barcos con las mejores municiones y las mejores armas jamás fabricadas, incluso mejores que las que usábamos antes, con las que los hicimos pedazos”, dijo el presidente en una entrevista con el New York Post.

Según informó el The Washington Post, los negociadores estadounidenses planean solicitar a Irán la liberación de los ciudadanos norteamericanos detenidos como parte de las próximas conversaciones orientadas a poner fin al conflicto, aunque ese pedido podría demorarse si el diálogo entre el equipo del presidente norteamericano y Teherán se torna complicado.

No obstante, Islamabad seguía adelante con los preparativos para las conversaciones de alto nivel con un fuerte operativo de seguridad. Además, se espera que Israel y el Líbano inicien conversaciones la próxima semana en la capital norteamericana, según un funcionario estadounidense y una persona con conocimiento de los planes, quienes hablaron bajo condición de anonimato.

Islamabad se blinda para las conversaciones

El centro de Islamabad fue puesto bajo un cierre total por un feriado público anunciado a último momento, con un perímetro de seguridad establecido para una “zona roja” de 3 kilómetros alrededor de un hotel de lujo del que se ordenó desalojar a todos los huéspedes para dar lugar a ambas delegaciones.

Según la Casa Blanca, las reuniones tendrán lugar el sábado y en ellas participarán Vance, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, el yerno de Trump. Según NBC News, el presidente norteamericano es “muy optimista” sobre la posibilidad de concluir un acuerdo.

Del lado iraní son más las incógnitas. Funcionarios paquistaníes se mostraron herméticos sobre el momento exacto de la llegada de la delegación iraní, que estará encabezada por el presidente del parlamento.

Una fuente involucrada en las conversaciones dijo que la fuerza aérea paquistaní escoltará el avión de los iraníes.

Por su parte, el embajador de Teherán en Pakistán anunció en X que la delegación iraní llegaría el jueves por la noche, pero después borró el mensaje.

El viernes, la agencia de prensa iraní Tasnim afirmaba citando una fuente anónima que “mientras Estados Unidos no respete su compromiso con el alto el fuego en el Líbano y el régimen sionista continúe sus ataques, las negociaciones están suspendidas”.

Comentarios de Facebook