El Índice Barrial de Precios registró un incremento del 2,40% en el último mes. En un año, la Canasta Básica Total aumentó más de 231 mil pesos, lo que profundiza la pérdida del poder adquisitivo y el endeudamiento de los hogares.
Durante el mes de marzo, el costo de vida en Corrientes continuó su tendencia alcista, según el reciente informe del Índice Barrial de Precios (IBP) elaborado por el ISEPCi. De acuerdo con el relevamiento realizado en más de 300 negocios de cercanía en localidades como Capital, Goya, Curuzú Cuatiá, Empedrado y Santa Rosa, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.158.439,03 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no caer bajo la línea de pobreza.
Por otro lado, para cubrir únicamente la alimentación básica y superar la línea de indigencia, esa misma familia precisó $514.861,79 para acceder a la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Ambos indicadores mostraron una variación mensual del 2,40% respecto a febrero, acumulando en lo que va del año 2026 un incremento del 9,48%.

El rubro carnicería, al frente de los aumentos anuales
Al analizar el comportamiento de los precios en el último año (marzo 2025 – marzo 2026), se observa que la CBT subió un 25,01%, mientras que la CBA escaló un 26,68%.
El rubro que lideró los aumentos anuales fue, por amplio margen, la carnicería, con una subida del 55,69%. Le siguieron la verdulería con un 18,87% y los productos de almacén con un 10,30%.

Los productos que más subieron en marzo
En el detalle del mes de marzo, el sector de almacén fue el que más aumentó (3,15%), destacándose incrementos alarmantes en productos básicos como la polenta (27,27%), el queso de rallar (26,05%), el arroz (21,43%), la yerba (20%) y el queso cuartirolo (20%).
En las carnicerías, el hígado aumentó un 36,25% y el asado un 28%, mientras que en la verdulería los mayores saltos se dieron en el zapallo (29%) y la papa (20%).
Impacto social: pérdida de poder adquisitivo y deuda
Silvana Lagraña, directora del ISEPCi Corrientes, advirtió que estos costos resultan prohibitivos para gran parte de la población. “El costo de la CBT continúa siendo alto en comparación con los bajos ingresos, algunos congelados o con aumentos por debajo de los precios”, señaló.
Según la especialista, esto genera un “impacto negativo” que obliga a las familias a sustituir o dejar de consumir bienes y servicios esenciales como transporte, educación y servicios básicos. Como consecuencia, muchos hogares recurren a créditos y préstamos para poder llegar a fin de mes, acentuando un preocupante nivel de endeudamiento en los barrios populares.