CHARLA EN EL RECINTO
En el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, la Vicegobernación y la Cámara de Senadores de Corrientes rindieron homenaje a la Dra. María Liliana Colino. Encabezado por el Vicegobernador Pedro Braillard Poccard, el testimonio recupera la dimensión femenina de la gesta: la valentía y el coraje de las mujeres que, con uniforme y profesionalismo, asistieron a los combatientes en el frente de batalla.

El vicegobernador Pedro Braillard Poccard, fue el encargado de dar apertura a la charla denominada “Malvinas. Fuerza Aérea Argentina. La heroína que bajó del cielo”. En sus palabras dirigidas al recinto colmado, el mandatario destacó la excepcionalidad de la figura de Colino. “Hoy es un homenaje especial porque se trata de alguien que sirvió a la patria, también heroína en este caso, pero diferente porque es la primera vez que tenemos el honor de tener aquí a una mujer que prestó servicio en Malvinas”, señaló.
“Desde hace tiempo que, con el diputado nacional, el doctor Diógenes González, venimos trabajando para que ella pudiera venir y honrarnos con su testimonio, con su trayectoria, y con esa vivencia que son únicas. Siempre he señalado cuando rendimos homenaje a quienes estuvieron en Malvinas, que nuestra generación, así como nos ha tocado pasar cosas muy duras, también tenemos el privilegio de compartir en vida con los héroes. Normalmente, hemos leído sobre nuestros héroes en los libros de historia en testimonios que van quedando en el papel a través del tiempo. En el caso de los héroes de Malvinas, son testimonios vivos, y su palabra es un documento de un valor único”, resaltó Braillard Poccard.

Ante un recinto colmado, la doctora Colino destacó “durante la guerra de Malvinas, participé en la organización y funcionamiento del hospital reubicable de la Fuerza Aérea, y luego en evacuaciones sanitarias, incluyendo vuelos de terapia intensiva. La experiencia fue inédita y desafiante, adaptándonos a condiciones de guerra y asumiendo responsabilidades cruciales en la atención de heridos y evacuaciones”. Tras describir las funciones, resaltó “fui parte del primer grupo de personal militar femenino en Argentina”.
Una de las frases resonantes fue “una de las obsesiones que tenían los británicos era destruir la pista del puerto argentino, teniendo en cuenta que era la única que podía posibilitar el puente del abastecimiento permanente de las tropas. Hay que tener en cuenta que la pista se mantuvo activa hasta el 14 de junio, a pesar de los intensos bombardeos”. Y añadió “2 de abril, se produce el hundimiento del ARA General Belgrano, y ahí es cuando tomamos conciencia de que habíamos entrado en guerra. En ese momento parecía algo muy lejano, casi imposible. Aunque, como personal militar, uno sabe que, en caso de que la patria lo requiera, uno tiene que ir a defender la patria”.
El rol de la mujer en el frente
Sobre el reconocimiento histórico, la doctora sostuvo: “Me gustaría rescatar que las veteranas de guerra sí fuimos reconocidas oficialmente por nuestras fuerzas y por el Congreso, igual que los varones, aunque faltó visibilización porque éramos pocas y no había redes sociales”.
Contención emocional y soberanía
Colino compartió detalles sobre la labor humanitaria en los hangares, donde la contención emocional era vital: “Para que pudieran sentir el acompañamiento de una mujer y pudiéramos escucharlos, estábamos al lado. Muchos nos decían que le mandemos una carta a la mamá o que llamemos a la novia”.
Asimismo, reflexionó sobre el proceso de “desmalvinización” posterior a la guerra, señalando que la sociedad y la política intentaron olvidar a los veteranos tras la derrota. “Muchos creen que los soldados tenían miedo, pero en realidad querían volver y no abandonar a sus compañeros”.
Biografía de la Dra. Colino
Liliana Colino es enfermera y médica veterinaria egresada de la Universidad de Buenos Aires.
Es reconocida por haber sido la única mujer que pisó el suelo de las Islas Malvinas durante el intento de recuperación por parte de las tropas argentinas.
En su rol de enfermera profesional e integrante de la Fuerza Aérea Argentina, asistió a los combatientes en el frente, convirtiéndose en una protagonista directa del conflicto. Fue la única mujer argentina que estuvo en las Islas Malvinas mientras se desarrollaban las acciones bélicas.
En 1980 ingresó a la Fuerza Aérea como enfermera y tras el período de formación se convirtió en cabo principal. Luego comenzó a trabajar en el área de terapia intensiva del Hospital Aeronáutico Central, ubicado en el barrio de Pompeya de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En 1982 era jefa de enfermería en la terapia intensiva de ese hospital.
El 2 de abril de 1982 el gobierno militar decide recuperar la soberanía de las Islas Malvinas, y para ello movilizó tropas hasta la zona austral del Océano Atlántico. En ese contexto, Colino fue traslada junto a otras enfermeras y médicos de la fuerza hasta Comodoro Rivadavia, para desempeñar tareas de enfermería en el hospital modular reubicable con el que contó la Fuerza Aérea durante la Guerra de Malvinas, que funcionaba como tránsito, es decir, se recibían a los heridos desde Puerto Argentino.
Cuando los ingleses desembarcaron en territorio de las Islas Malvinas, comenzó el combate cuerpo a cuerpo y el alto número de heridos pronto saturó la capacidad del hospital de Puerto Argentino. Fue entonces que Liliana Colino tuvo que viajar en el avión sanitario desde Comodoro Rivadavia hasta Puerto Argentino para evacuar a los pacientes.
Presencias
Estuvieron presentes el diputado nacional Diógenes González, autoridades legislativas provinciales, de las distintas fuerzas de seguridad, directivos y estudiantes de colegios además de público en general.

