Un dramático episodio tuvo un final feliz gracias al profesionalismo y la rápida reacción del personal de la Policía de Corrientes. Dos mujeres llegaron desesperadas a la base del Grupo de Intervención Rápida (GIR), ubicada frente al cementerio San Juan Bautista, pidiendo auxilio para una beba de tan solo 10 meses que se encontraba atragantada y sin poder respirar.
Ante la urgencia del cuadro, los efectivos de guardia iniciaron de inmediato las maniobras de Heimlich mientras se disponía el traslado urgente hacia el Hospital Pediátrico Juan Pablo II. Durante el trayecto en el patrullero, el trabajo coordinado permitió que la pequeña reaccionara, logrando que vomitara y volviera a respirar por sus propios medios. El llanto de la bebé en el móvil policial trajo el primer alivio a su madre y tía, confirmando el éxito de las maniobras de socorro.
Una vez arribados al centro asistencial, la niña fue recibida por los médicos, quienes lograron estabilizarla. Según se informó, permanecerá bajo observación para controles preventivos.
Desde la institución se destacó el desempeño del sargento Gerardo Barberán, quien estuvo a cargo de la conducción del móvil, y de la oficial auxiliar Natalia Pérez, cuya pericia en la aplicación de las maniobras de reanimación fue clave para salvar la vida de la menor. La familia de la beba expresó su profundo agradecimiento a los efectivos por su compromiso y auxilio inmediato.