crisis, abandono y dudas en las rutas de Corrientes

Hay reclamos por el avance real de la autovía de la RN12, mientras el gremio vial denuncia un desfinanciamiento del 70%. El ministro Meza volvió de Nación con “sabor amargo”: reunión corta, poca información y la certeza de que el Gobierno nacional abandona la obra pública.

El asfalto se resquebraja y la paciencia de los correntinos también. Lo que debería ser una red de rutas nacionales en óptimas condiciones se ha convertido en un mosaico de baches, informes contradictorios y una creciente preocupación que atraviesa todos los estamentos: desde el Concejo Deliberante hasta los trabajadores viales, pasando por el Ministerio de Obras Públicas provincial. La grieta no es solo política: es una grieta profunda en el asfalto que amenaza la seguridad vial.

La pulseada por la transparencia y la inversión se encendió con un triple frente. El Concejo retomó el seguimiento de la Autovía de la RN12. El Sindicato de Trabajadores Viales denunció que Nación envió apenas el 30% del presupuesto para mantenimiento. Y el ministro Jorge Meza regresó de una reunión nacional con un “sabor amargo”: reunión corta, poca información y la certeza de que el Gobierno nacional “tiende a dejar la obra pública de lado”.

El disparador en el Concejo fue el informe del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien afirmó que la Autovía de la RN12 tiene un avance del 77,58%. Una cifra que sembró dudas. “Volvemos sobre la Autovía 12 porque es una obra importante. Hay evaluaciones que dicen que esto no sería cierto”, lanzó el concejal Gabriel Romero (Libres del Sur), autor del proyecto para que el Ejecutivo municipal requiera información precisa a Vialidad Nacional.

LA RUTA 14 SIGUE CAUSANDO SINIESTROS VIALES POR FALTA DE MANTENIMIENTO.

El edil Ángel Koffman (LLA) respondió con otra cifra: según un informe de su espacio, el avance es del 74%. Una diferencia de más de tres puntos que siembra desconfianza. Koffman reconoció que los tramos más complejos –puente sobre arroyo Pirayuí y bajos niveles de avenidas Centenario y Libertad– aún están pendientes y que se evalúa un nuevo cronograma con la empresa constructora. Para Romero, las palabras no bastan: necesita una contestación formal. El pedido fue acompañado por el oficialismo municipal y los peronistas.

Mientras los concejales debaten porcentajes, en el terreno la situación es más cruda. El secretario general del Sindicato de Trabajadores Viales, Alfredo de Jesús Ramírez, denunció que la provincia recibió apenas el 30% del presupuesto anual para mantenimiento. “No podemos hacer bacheo, no tenemos nada de plata”, afirmó. El estado de los más de 1.100 kilómetros de rutas nacionales es “regular y malo”.

El punto más crítico es la Ruta Nacional 14, estratégica para el Mercosur. “Está en muy mal estado todo el tramo. Un día de lluvia que no te toque viajar porque parece una laguna”, alertó Ramírez, refiriéndose al riesgo de hidroplaneo. La crisis también alcanza a las rutas 12, 118, 119 y 120. Las tareas integrales –fresado, reparación profunda, nueva carpeta asfáltica– están suspendidas. “Esto se va a ir agravando y cada vez va a ir costando más vidas”, sostuvo el gremialista.

En paralelo, el ministro de Obras Públicas de Corrientes, Jorge Meza, viajó a Buenos Aires para una reunión del SIMOC junto a autoridades nacionales. Su balance fue lapidario: “Fue una reunión corta y con poca información, teníamos otra expectativa”. Meza relató que los representantes provinciales compartieron la misma percepción: la Nación no llevó datos precisos y prometió enviar información después, sin plazos.

El Ministro exigió conocer cuáles son las dos obras que Nación se compromete a terminar. “Imagino que una es la Autovía”, dijo, pero aclaró que no recibió confirmaciones ni cronogramas. “Pensé que iban a tener un mejor detalle”, cuestionó. Más allá de la queja puntual, Meza advirtió sobre una decisión política de fondo: “Es un Gobierno nacional que hoy tiende a dejar la obra pública de lado”. Explicó que la estrategia oficial es terminar algunas obras iniciadas y transferir el resto a las provincias mediante convenios, lo que genera enorme preocupación por el impacto financiero en un contexto de caída de recursos.

Paradójicamente, mientras se reclama información a Nación, el ámbito municipal arrastra una deuda de transparencia: el concejal Koffman recordó que hay al menos 80 pedidos de informe sin respuesta del Ejecutivo Municipal. ¿Cómo confiar en que la información llegará cuando el propio municipio no contesta?

El reclamo de los concejales, la denuncia del gremio y la frustración del ministro Meza son tres caras de la misma moneda: la necesidad de políticas serias y financiadas para la infraestructura vial. Corrientes no puede esperar más. Las rutas no entienden de “sabores amargos” ni de discrepancias porcentuales. Exigen asfalto, seguridad y mantenimiento. Y hoy, ninguna de esas tres cosas está garantizada.

La pregunta final es demoledora: ¿cuántos informes más, cuántas reuniones con “poca información” y cuántas vidas perdidas harán falta para que el mantenimiento de las rutas deje de ser una variable de ajuste? Mientras tanto, en Corrientes, el peligro avanza kilómetro a kilómetro, con un gobierno nacional que, según sus propias autoridades, tiende a “dejar la obra pública de lado”. Los correntinos, mientras tanto, siguen sorteando baches.

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