LEGISLATURA PROVINCIAL
El ciclo “Mujeres que inspiran tuvo su 18ª edición con nuevos testimonios de vida y superación

Con una convocatoria sostenida y un mensaje que se fortalece en cada encuentro, se llevó a cabo la 18ª edición del ciclo “Mujeres que inspiran, mujeres flor de loto”, una iniciativa impulsada por el vicegobernador de la provincia, Pedro Braillard Poccard, bajo la coordinación de la profesora María Silvia Pozo.
La continuidad de este espacio institucional reafirma su propósito: visibilizar historias reales de mujeres atravesadas por la resiliencia, la superación y el compromiso, generando un ámbito de escucha activa donde cada testimonio se convierte en inspiración colectiva.
Como es habitual, las expositoras contaron con cinco minutos para compartir sus vivencias en primera persona, dando paso luego a un conversatorio con el público, consolidando un intercambio cercano y enriquecedor.

Trayectorias que inspiran
En esta edición, cuatro mujeres con recorridos diversos ofrecieron relatos atravesados por el esfuerzo, la vocación y la construcción personal.
Olga Elvira Picasso compartió una vida marcada por la educación y la perseverancia. Desde sus inicios como maestra normal hasta su formación universitaria en farmacia, destacó la importancia de adaptarse a los cambios —“del ábaco a la computadora”— y de sostener valores como el respeto y la libertad, especialmente en la crianza de sus hijos. También evocó las dificultades que enfrentaban las mujeres de su generación para acceder a estudios superiores, subrayando el rol fundamental del apoyo familiar.
Por su parte, Marisol Ramírez, jueza de Cámara en Santo Tomé, brindó un testimonio atravesado por el sacrificio y la constancia. De origen humilde, relató cómo logró formarse como abogada con esfuerzo sostenido, destacando el valor de la educación pública y el acompañamiento familiar. En sus palabras, remarcó que detrás de cada logro hay historias invisibles de lucha y resiliencia, y reivindicó la necesidad de una justicia con humanidad, empatía y compromiso social.
La dimensión artística llegó de la mano de Sofía Morales, quien narró su camino desde el interior correntino hasta los escenarios nacionales. Conmovió al público al describir los desafíos de vivir sola desde joven y apostar por la música pese a los prejuicios. Su mensaje giró en torno al coraje de sostener los sueños, la importancia del apoyo familiar y la necesidad de vencer las inseguridades personales para crecer en el arte y en la vida.
Finalmente, Alejandra Gubinelli relató un recorrido singular que une viajes, experiencias de vida y transformación personal. Desde su infancia vinculada al cuidado del ambiente hasta su presente como artista del vidrio reciclado, destacó cómo el arte puede convertirse en refugio y motor de reconstrucción. Su mensaje puso el acento en la sustentabilidad, la conciencia ambiental y la capacidad de reinventarse en los momentos más complejos.
A lo largo de sus 18 ediciones, el ciclo ha logrado consolidarse como un ámbito donde las historias personales trascienden lo individual para convertirse en herramientas de testimonio colectivo. El público, participó activamente del conversatorio, generando un clima de cercanía que potencia el sentido del programa: compartir, escuchar y aprender de las experiencias de otras mujeres.
