Se trata de una tienda de ropa y calzado que se irá en dos meses a causa de los costos del alquiler. Al mismo tiempo, un nuevo comercio es la “sensación” del microcentro hace una semana y las ventas no paran de crecer ¿Qué hay detrás de esta paradoja en el centro correntino?
¿Estrategia comercial u otra víctima de la caída del consumo? Una tienda de ropa y calzado advirtió que planea retirarse de la peatonal Junín en dos meses.
En contraste, a dos cuadras del negocio una nueva boutique abrió hace menos de una semana y es la “sensación” del microcentro. Ayer, pese a ser domingo, abrió sus puertas con normalidad y tuvo una gran concurrencia.
Encargados del primer local mencionado, situado sobre Junín entre San Lorenzo y Catamarca, confirmaron que abandonarán el centro. “Hasta ahora sí. Todavía no tenemos más detalles y lo que sabemos es que en agosto vence el contrato (alquiler)”, deslizaron en una breve
La firma en cuestión es Original Denim, una empresa con ocho locales en el interior del país. Según su cuenta oficial de Instagram cuentan con sucursales en Tucumán, Santa Fe, Paraná, Salta y Catamarca.
La tienda promociona el cierre con un cartel en la vidriera principal. En el mismo se anuncian prendas de entre $5.000 y $20.000. Las ofertas atrajeron, en la última semana, a una importante cantidad de clientes.
Casualmente, una zapatería histórica del centro, ubicada en diagonal a esta tienda de ropa, cerró sus puertas el pasado 16 de mayo. Los propietarios le atribuyeron la despedida a los precios del alquiler y un escaso interés por los calzados de calidad.
Un nuevo fenómeno comercial
Un nuevo polo comercial respira en el predio del ex Cine Colón, en la esquina de Mendoza y 9 de Julio. Allí, una firma uruguaya abrió una tienda de indumentaria y artículos para el hogar hace seis días.
La respuesta del público fue muy buena en la primera semana. Tanto que los primeros días se volvió imposible circular por el edifico con cuatro pisos a disposición. El público femenino copó en su gran mayoría la boutique.
La gran variedad de precios, que van desde los $3.000 a $90.000 por prenda, y las calidades aceptables de las telas, convocaron a cientos de interesados. “Las ropas son importadas de Uruguay y Turquía”, explicaron fuentes de la firma comercial.
Este absurdo, donde unos locales cierran y otros llegan, quizás encuentre explicación en un análisis de Norma Franco, una empresaria del calzado que tuvo que cerrar una de sus cuatro sucursales. “Sobre Junín están proliferando comercios con otros tipo de mercadería, con precios más accesibles y calidades intermedias. No hay lugar para las primeras marcas”, declaró y dejó entrever que los clientes que buscan productos de firmas líderes optan por visitar el Shopping Centenario o el UniPlaza.
