Monseñor Canecín recibió a los fundadores de la Fazenda de la Esperanza

El obispo de Goya, Adolfo Ramón Canecín, recibió la visita de los fundadores de la Fazenda de la Esperanza “Nuestra Señora de Itatí”, ubicada en la zona rural de Santa Lucía, camino a Cecilio Echevarría, en un encuentro que estuvo marcado por el espíritu de comunión, fraternidad y misión compartida promovido por el Sínodo de la Sinodalidad.

La comunidad local vivió jornadas de profunda alegría con la presencia de los cuatro fundadores de la obra internacional Fazenda de la Esperanza: Frey Hans Stapel, Nelson Giovanelli, Lucilene Rosendo e Iraci Leite. Se trató de una visita histórica, ya que fue la primera vez que Stapel y Giovanelli llegaron a la Fazenda de Santa Lucía, mientras que Rosendo y Leite regresaron a la comunidad una década después de su inauguración.

Durante las actividades participaron jóvenes estudiantes de los colegios de Santa Lucía, Cecilio Echevarría y Cruz de los Milagros, quienes forman parte del programa “Chicos Preventores”. Esta iniciativa, inspirada en el carisma de la Esperanza, busca acompañar y brindar contención a compañeros y amigos que atraviesan situaciones de consumo problemático.

Además, voluntarios y miembros de la comisión de la Fazenda compartieron espacios de formación y reflexión junto a los fundadores, quienes profundizaron sobre el carisma de la obra y la importancia de la recuperación integral basada en la fe, la vida comunitaria y la fraternidad.

El equipo de conducción de la Fazenda en la diócesis, integrado por Andrea, Arami y Lucía, también participó activamente de los encuentros y actividades desarrolladas durante la visita.

En este contexto, Monseñor Canecín convocó a los presbíteros de la diócesis a conocer más profundamente este carisma y a promoverlo en las distintas comunidades parroquiales como una expresión concreta de una Iglesia sinodal, comprometida con la misión y el acompañamiento de las personas más vulnerables.

Participaron también el presbítero Daniel Alarcón Sotelo, el presbítero Andrés Solís, el diácono Héctor Enríquez y el presbítero Rubén Cattay.

La visita dejó un fuerte mensaje de escucha, comunión y trabajo compartido, renovando el compromiso de la Iglesia diocesana de Goya de seguir acompañando a quienes buscan reconstruir sus vidas desde la esperanza, la fe y la vida comunitaria.

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