El vicepresidente de la autoridad monetaria, Vladimir Werning, explicó que una vez que el Tesoro haya podido refinanciar sus vencimientos se acelerará la meta clave con el FMI.
El vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, habló en un evento y destacó los logros del programa económico y financiero del Gobierno. En particular, se refirió a la fuerte compra de dólares por parte de la autoridad monetaria -que ya roza los US$10.000 millones en el año- y anticipó que esas operaciones se traducirán en acumulación de reservas en la segunda parte del año.
“El régimen de flotación ya demostró su virtud como amortiguador de shocks, tanto domésticos como externos. Hoy el tipo el cambio se encuentra estable, mientras que la compra de reservas internacionales se da en un contexto favorable de caída de tasas de interés doméstica”, reafirmó el funcionario sobre el esquema de bandas para el dólar.
Werning resaltó que el levantamiento de buena parte de las restricciones cambiarias que imponía el cepo no tuvo mayor incidencia en la dinámica de las reservas, pasado el período electoral.
“El programa de compras avanza en un contexto compatible con la libertad de pago de importaciones, deudas y dividendos por parte de las empresas y con mayores márgenes también de flexibilidad para manejar estas operaciones”, afirmó.
Y agregó: “En paralelo la libertad otorgada en abril de 2025 a las familias para ahorrar en dólares ya no genera disrupciones financieras. Por el contrario, se observa que luego de la elección de medio término, un 90% de los dólares comprados en mercados libres para atesoramiento, cerca de US$1000 millones por mes, se ahorran dentro del sistema financiero local. Estas compras no reducen las reservas internacionales. Por el contrario, alimentan la intermediación en dólares por vía de crédito bancario en mercados capitales”.
En ese contexto, sin embargo, las compras de dólares del BCRA no se tradujeron en una acumulación al 100% de esas reservas. El principal obstáculo para lograrlo fueron los pagos de deuda del Tesoro, que enfrenta la última parada más desafiante del año a comienzo de julio, cuando vencen US$4400 millones en bonos.