Miguel Romero: “Difundir chamamé no es otra cosa que respetarlo”

Cerca de las cuatro décadas frente a los micrófonos, en la radio y sobre los grandes escenarios, el locutor es uno de los más reconocidos en el género litoraleño. Por su pasión por esta cultura, se convirtió en una de las voces más queridas y requeridas.

Con su voz indispensable, Miguel Romero habla del chamamé con la misma serenidad con la que lo presenta cada domingo por la mañana en la radio. Oriundo de la localidad formoseña de Las Lomitas, Formosa, está radicado hace muchos años en Corrientes buscando consolidar esa relación profunda de amor y respeto por esta cultura chamamecera.

Con una sonrisa generosa y dueño de una voz clara y bondadosa, Romero es uno de los destacados locutores que abraza con amor al chamamé. Desde que tiene memoria tiene una historia cercana a esta cultura, a la que denomina su esencia: “Vengo de sangre chamamecera y eso me enseñó a entender, querer y respetar el chamamé”, dice, como si estuviera en vivo frente al micrófono.

Hace 37 años que esa sangre se hizo oficio. Sus primeros pasos como difusor radial fueron en 1989, en la capital formoseña. De allí el camino lo llevó a Paso de los Libres y, finalmente, hace más de doce años, a Corrientes, donde encontró el lugar ideal para hacer lo que más le gusta: llevar, a través de la radio, el chamamé al mundo.

Hoy es una voz reconocible en la sintonía 107.1, donde conduce “Como mi Gente” todos los domingos de 7 a 11, un programa declarado de interés cultural por el Instituto de Cultura.

En suelo Taragüí

Su llegada a Corrientes responde a las posibilidades de estar más cerca de los artistas chamameceros. “Al llegar a Corrientes tuve la posibilidad de formar parte de Radio Dorado (exclusivamente chamamecera) y de ser presentador por un buen tiempo en Cantalicio Bar, donde conocí y entablé amistad con muchos músicos de nuestro género”, recuerda.

Aquellas noches de peña fueron la antesala de un momento decisivo en su trayectoria: subir como presentador al escenario Osvaldo Sosa Cordero de la Fiesta Nacional del Chamamé, el templo mayor del género. “Fue un momento muy especial en mi vida. Son etapas que así como te dan satisfacciones y orgullo, también te comprometen y te obligan a superarte cada día”, afirma.

Hoy acumula siete ediciones como presentador en la “Fiesta Guazú”, además de varios años como conductor en los festivales por el Día Nacional del Chamamé organizados por la familia Cocomarola, SADAIC, la Municipalidad y el Gobierno de Corrientes.

Su voz también se hizo escuchar en otros escenarios emblemáticos: dos ediciones de “A Bailar Chamamé”, la bailanta más grande del país; dos ediciones del Pre Cosquín; el Festival Homenaje a Roberto en Empedrado; cinco ediciones del Litoral Danza; presentaciones especiales por el Día Nacional del Chamamé en el Teatro Vera y en numerosas peñas locales y provinciales. En 2025 fue presentador en la Fiesta Provincial del Mango y, en 2026, en el Festival del Auténtico Chamamé Tradicional de Mburucuyá, entre tantas otras.

Pero la historia de Miguel Romero no se agota en el rol de conductor. Desde la pandemia, viene produciendo una colección de discos de chamamé que ya va por el quinto volumen, con 16 temas por disco. “Gracias a la generosidad de los amigos músicos, vamos dejando plasmado nuestro sentir y nuestra expresión en letras y melodías de chamamé”, cuenta.

Y usa el “vamos” con intención: también escribe letras propias que fueron musicalizadas por nombres como Roberto Quirós, Raúl Noguera, Ricardo “Tito” Gómez, Pajarito Silvestry, Félix Chávez, Cacho Espíndola, Roberto Romero, Alfredo Almeida, Claudio Maciel, Roberto Rivero, Bruno Mendoza, Los Bulacio, Ángel Aranda, Manu Rodríguez, Carozo Gutiérrez, Cacho González Vedoya y Juan Carlos Romero, entre otros.

“Volviendo a la difusión radial —subraya— me destaco y mucho en valorar y respetar al artista: al creador, al compositor y al intérprete, nombrándolos en cada programa. Más allá de la audición, es una obligación nombrar a los artistas, y creo que también es una forma de respetar al radioescucha”, destacó.

Para Romero, difundir chamamé “no es cualquier cosa”. Exige conocer la historia, a los hacedores, sus recorridos y contextos. “El chamamé se debe respetar”, concluyó.

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