Como en Qatar 2022, Marruecos busca hacer historia

El conjunto africano quiere volver a ser la sorpresa. Hakimi, Bouaddi, Saiari, Brahim Díaz, El Khannouss, Talbi y El Ouahdi son algunas figuras.

Marruecos, actual séptimo seleccionado del ranking FIFA, presentó una convocatoria de 26 futbolistas valuada en 447,70 millones de euros, una de las más costosas de la historia del fútbol africano. El equipo dirigido por una base de jugadores que se desempeñan mayoritariamente fuera de su país busca consolidarse como la principal potencia del continente y sostener su crecimiento internacional de cara a los próximos desafíos, apoyado en una combinación de experiencia, talento joven y una fuerte presencia en las principales ligas del mundo.

Los números reflejan la magnitud de esta generación. El plantel cuenta con una edad media de 26,7 años y presenta una marcada dependencia de los futbolistas que desarrollan sus carreras en el exterior: 24 de los 26 convocados juegan fuera de Marruecos, lo que representa un 92,3 % del total. Apenas dos integrantes pertenecen a clubes de la liga local.

El valor de mercado está altamente concentrado en un grupo reducido de futbolistas. Los diez jugadores más cotizados acumulan en conjunto 345 millones de euros, equivalentes al 77,1 % del valor total de la selección. Encabeza la lista Achraf Hakimi, tasado en 80 millones de euros, seguido por Ayyoub Bouaddi (50 millones), Ismael Saibari (40 millones), Brahim Díaz (35 millones), Bilal El Khannouss (35 millones), Chemsdine Talbi (25 millones), Neil El Aynaoui (23 millones), Samir El Mourabet (22 millones), Noussair Mazraoui (18 millones) y Zakaria El Ouahdi (17 millones).

La influencia de Hakimi dentro de la estructura deportiva también queda reflejada en los números. El lateral representa por sí solo el 17,9 % del valor total de la plantilla, una proporción que muestra el peso específico de una de las principales figuras del fútbol africano actual.

Uno de los aspectos más llamativos de la convocatoria es la presencia de una camada de jóvenes con una valoración extraordinaria. Los cinco futbolistas más jóvenes del plantel —Ayyoub Bouaddi (18 años), Samir El Mourabet (20), Gessime Yassine (20), Chemsdine Talbi (21) y Ayoube Amaimouni-Echghouyab (21)— suman en conjunto 119 millones de euros. Esto significa que jugadores de 21 años o menos concentran aproximadamente el 26,6 % del valor total del seleccionado.

La experiencia también ocupa un lugar importante dentro del grupo. Los futbolistas de mayor edad son Munir El Kajoui (37 años), Yassine Bounou (35), Marwane Saadane (34), Ayoub El Kaabi (32) y Soufiane Rahimi (30). Particularmente llamativo es el caso de los arqueros, cuya edad promedio alcanza los 34 años, muy por encima de la media general del equipo.

Por líneas, el mediocampo aparece como el sector más valioso de la selección. Los mediocampistas reúnen 190 millones de euros, equivalentes al 42,4 % del valor total del plantel. Los defensores aportan 139,6 millones, mientras que delanteros y extremos alcanzan los 113,5 millones. Los arqueros, en tanto, suman 4,6 millones de euros.

La distribución de los convocados también evidencia una estructura diversa. Ningún club aporta más de dos futbolistas al seleccionado. PSV Eindhoven cuenta con Anass Salah-Eddine e Ismael Saibari, mientras que Racing Club de Estrasburgo aporta a Samir El Mourabet y Gessime Yassine. Esta dispersión muestra una base amplia de talento repartida en diferentes ligas y contextos competitivos.

Además de sus dos títulos de la Copa Africana de Naciones, Marruecos acumula tres Campeonatos Africanos de Naciones (CHAN) y dos Copas Árabe de Naciones. Con una plantilla cercana a los 450 millones de euros, una generación que combina futbolistas consolidados como Hakimi, Bounou, Mazraoui y Brahim Díaz con varios talentos sub-21 de enorme proyección, el seleccionado marroquí parece haber construido una base capaz de sostener su competitividad durante buena parte de la próxima década.

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