Es el que más retracción presentó en Sudamérica en los últimos cuatro años y, junto a otros dos cuerpos de hielo en la Argentina y Perú, uno de los que más retrocedió durante 2025. Qué reveló un informe de la Organización Meteorológica Mundial.
El informe más reciente de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) sobre América Latina y el Caribe ubica al glaciar Azufre, ubicado en Mendoza,como el cuerpo de hielo que más masa y superficie perdió en los últimos cuatro años en Sudamérica. El cuerpo es monitoreado en el marco del Inventario Nacional de Glaciares (ING), herramienta que permitió detectar una pérdida de 17 metros de alto en los últimos diez años.
Esta situación provoca un perjuicio considerable para una región que depende del deshielo de estos cuerpos en estaciones secas, en una zona que, de por sí, es entre árida y semiárida.
El informe “Estado del clima en América Latina y el Caribe 2025” de la OMM resalta que los glaciares andinos son cuerpos vitales para la provisión de agua de 90 millones de personas y que ese suministro se utiliza en el consumo hogareño, la generación de energía hidroeléctrica y usos agrícolas e industriales. “La convergencia de la pérdida de hielo acelerada, el aumento de la demanda de agua y la limitada capacidad de adaptación, en especial entre las comunidades rurales andinas, convierten el futuro de la torre de agua andina en uno de los desafíos más apremiantes para la seguridad hídrica en América Latina”, afirmaron.
Pérdida de superficie
El glaciar Azufre se ubica en el departamento mendocino de Malargüe y pertenece a la cuenca del río Colorado. Datos del ING, desarrollado por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla) del Conicet, permitieron establecer que durante el periodo 2014-2022, el glaciar sufrió una importante pérdida de área y de espesor.
Se calcula que el Azufre perdió alrededor de un 50% de su superficie en los últimos 20 años y que el cambio de espesor promedio para todo el glaciar durante el periodo 2000-2020 fue de -1,5 metro por año, además de que el derretimiento en el frente superó los 60 metros.

“De lo que vemos en los Andes Centrales, es uno de los que más perdió. Probablemente sea el caso más paradigmático”, indicó a Laura Zalazar, coordinadora del ING y doctora en Geografía.
El Azufre, explicó, se estudia en detalle. Los investigadores van al territorio dos veces por año (nace alrededor de los 3700 metros sobre el nivel del mar y desciende hasta los 3000 metros) para determinar el balance de masa. Es decir, en qué sectores se acumuló nieve y cuánto se perdió de hielo y nieve durante el verano. “De esa diferencia, se sabe su estado de salud”, detalló Zalazar.
Datos publicados en el ING sobre el glaciar Azufre marcan, a modo de ejemplo, que su balance de masa anual promedio para el período 2017-2022 es de -3.80 metros de agua equivalente al año.
A ello, la investigadora aportó: “En diez años, se perdió una pared de 17 metros de alto. En cada año vimos, casi sin necesidad de medir, cómo está retrocediendo. Cada vez que vamos es más difícil llegar hasta el hielo”.
Cambio climático
Las posibles causas de la retracción del glaciar radican en un problema global: mayores temperaturas y cambios en las precipitaciones, fenómenos derivados del cambio climático.
De hecho, Zalazar marcó que los glaciares que están en cercanías al Azufre “no están mejor y también tienen una pérdida importante de masa y superficie desde 2010”.
“Dependiendo el lugar, esto tiene impacto en toda la región, que está en una zona árida y semiárida por lo que su aporte de agua es muy importante a finales de verano y en épocas de sequía. La alta montaña es zona de glaciares y humedales que conforman un sistema hídrico”, precisó.
El Azufre lideró el ranking de cuerpos de hielo que más pérdidas sufrieron en 2025. Quedó tercero, apenas por debajo del Agua Negra (ubicado en la provincia de San Juan) pero más lejos del Huillca, situado en Perú, que viene perdiendo millones de metros cúbicos de hielo desde 2018 por los efectos del cambio climático, según consignó el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña de Perú en su “Informe del balance de masa del Glaciar Huillca por método geodésico 2018-2024″.

Respecto al glaciar Agua Negra, también muestra una retracción importante desde 2014. Entre ese año y el 2022, consigna el sitio del ING, el balance de masa acumulado de -5,37 metros de agua equivalente. La pérdida de espesor y de superficie, indica el reporte sobre ese glaciar, se debe a “la megasequía extrema que afecta a esta región desde 2009 y que dura en la actualidad”.