La propuesta cultural oficial atraviesa una edición histórica. En apenas cinco jornadas superó los 46 mil visitantes, alcanzó un récord diario de concurrencia y registró la venta de más de mil libros, consolidándose como uno de los grandes atractivos de las vacaciones de invierno.
La Feria Provincial del Libro continúa consolidándose como uno de los acontecimientos culturales más importantes de Corrientes. En sus primeros cinco días de actividad, más de 46 mil personas recorrieron el Edificio Tecnológico de La Unidad, escenario de una convocatoria récord que ratifica el creciente interés del público por la lectura, la producción editorial y las múltiples propuestas culturales que ofrece esta edición.
La jornada del jueves marcó un nuevo hito para el evento al registrar la mayor concurrencia desde su apertura, con instalaciones colmadas de visitantes que participaron de presentaciones de libros, exposiciones, actividades recreativas, espacios de promoción de la lectura y propuestas destinadas a públicos de todas las edades. En paralelo, durante ese día se comercializaron más de mil ejemplares, un dato que refleja el dinamismo del sector editorial y el interés sostenido de los asistentes.
Impulsada por el Gobierno de Corrientes como una de las principales actividades de las vacaciones de invierno, la feria mantiene un intenso movimiento diario y continúa atrayendo a familias, estudiantes, docentes, turistas y lectores provenientes de distintos puntos de la provincia y de la región.
Al realizar un balance de las primeras cinco jornadas, libreros y referentes culturales coincidieron en destacar tanto la masividad de la convocatoria como el impacto positivo que genera este espacio para la difusión de la literatura y el fortalecimiento de la actividad cultural.
Brenda, representante de la librería Veo Veo, sostuvo que este tipo de iniciativas benefician a toda la ciudad al convocar a lectores de diferentes edades y perfiles. “Son propuestas muy buenas para la ciudad porque atraen a personas de todas las edades y a distintos tipos de lectores”, señaló. Además, calificó como altamente positivo el balance de la feria y destacó especialmente la gran cantidad de visitantes registrada durante una de las jornadas de mayor movimiento. “Hasta ahora hacemos un balance muy positivo, tanto en las ventas como en la participación del público”, expresó.
Desde el ámbito académico, el historiador Fernando Quevedo, invitado por el Instituto de Cultura, definió a la feria como “un gran éxito”. Si bien remarcó la importante cantidad de asistentes, consideró que uno de los aspectos más destacados fue la conducta de quienes recorren la muestra. “Más allá de la motivación con la que cada persona llega, se observa respeto, orden y una gran valoración de esta propuesta cultural”, afirmó.
En tanto, Miguel Insaurralde, de la editorial Nuevo Mundo, destacó que el crecimiento del público coincidió con el inicio del receso invernal y favoreció tanto la actividad comercial como la difusión de las distintas expresiones culturales presentes en el predio. “Es una feria muy buena, con gente que llega de distintos lugares. El espacio también ayuda a que las personas recorran y conozcan las artesanías, los libros y todas las propuestas que se presentan”, indicó. Respecto de las ventas, señaló que, aunque existen jornadas con mayor movimiento que otras, el balance general resulta favorable gracias al sostenido flujo de visitantes.
La respuesta del público también quedó reflejada en los testimonios de quienes recorrieron la feria. Karla destacó las mejoras en infraestructura respecto de la edición anterior. “Me gusta más que la del año pasado porque el lugar es mucho más grande, hay más espacio para recorrer y los stands están mejor organizados”, comentó.