Tras la incertidumbre manifestada por productores del NEA, la presidenta del organismo, Beatriz Giraudo, aseguró desde la Rural de Palermo que la medida busca “simplificar” procesos. Confirmó que habrá un año de debate previo a su aplicación definitiva en 2027.
En el marco de las actividades de la Exposición Rural de Palermo, la presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), Beatriz “Pilu” Giraudo, brindó precisiones sobre la resolución que habilita a veterinarios particulares para la vacunación antiaftosa, un tema que había generado preocupación y dudas entre los ganaderos de la región.
Giraudo fue enfática al aclarar que la nueva normativa no busca desplazar a las estructuras existentes. “Las fundaciones y entes sanitarios van a seguir vacunando contra la aftosa”, afirmó la funcionaria, desestimando que la medida sea en perjuicio de estas organizaciones. Según explicó, el objetivo central es que ambas posibilidades convivan, permitiendo que el productor tenga la “capacidad de elegir” con quién llevar adelante la vacunación en sus rodeos.
Requisitos y control
Ante los cuestionamientos sobre quién controlará la actividad de los privados, la titular del SENASA subrayó que no se trata de cualquier profesional. El veterinario incorporado al sistema deberá estar habilitado por el organismo y tendrá que cumplir con una serie de requisitos y normativas rigurosas, similares a las que hoy rigen para las fundaciones.
Esta decisión responde a una política de simplificación y eficiencia de procesos impulsada por el gobierno nacional. De acuerdo con Giraudo, contar con más profesionales observando los rodeos en todo el país se traducirá en una mayor capacidad de detección y denuncia ante cualquier inconveniente sanitario.
Un año de debate
Respecto a los plazos, se confirmó que la resolución comenzará a regir plenamente en enero de 2027. Para garantizar una transición ordenada, el organismo dispuso un año de plazo para la implementación definitiva.
“Dimos un año para que tengamos las discusiones necesarias entre todos los actores involucrados”, señaló Giraudo, con el fin de que este cambio sea “un escalón más de mejora para la actividad y para el estatus sanitario”. Con esta instancia de diálogo, el SENASA busca disipar los temores sobre posibles fallas en el control o dificultades para los pequeños productores que habían sido planteados desde asociaciones ganaderas del NEA.