La investigación surgió tras la denuncia de un damnificado por la sustracción de su iPhone. Al parecer, la Policía ya tenía marcada la vivienda en la que presuntamente se dedicaban a la “reducción” de estos aparatos para luego revenderlos. La investigación sigue abierta.
Una investigación judicial llevó a la Policía a la concreción de un allanamiento que terminó con el secuestro de varios teléfonos de alta gama, presuntamente robados, y cerca de un centenar de fundas para equipos de comunicación de dudosa procedencia, informaron ayer fuentes oficiales.
El procedimiento, ordenado por la unidad Fiscal de Investigaciones en turno y llevado a cabo por efectivos de la Unidad Especial Antiarrebatos, fue en una vivienda ubicada en el barrio Santa Lucía de la capital correntina sobre el que los efectivos tenían serias sospechas de tratarse de un presunto “reducidor” de equipos provenientes de ilícitos.
Según los datos revelados por la fuerza de seguridad provincial durante la redada los elementos policiales se incautaron de cinco celulares marca iPhone, además de 92 fundas protectoras para teléfonos de distintas marcas y modelos.
Además, en otra dependencia de la misma vivienda hallaron una caja conteniendo en su interior elementos para desarmar dispositivos móviles, una tablet, cuatro posnets y una balanza digital de precisión similar a las halladas en los distintos procedimientos de decomiso de estupefacientes, aunque no se encontró droga en la vivienda.
Fuentes policiales indicaron que todos los elementos secuestrados guardarían relación directa al robo denunciado que disparó la investigación y que luego motivó aquel allanamiento.
Los dispositivos móviles y elementos secuestrados fueron puestos a disposición de la Justicia y trasladados a la citada dependencia donde se continuaron con los trámites de rigor. La investigación en torno a este hecho continúa abierta, ya que para la Justicia está abocada en identificar si existen más integrantes de la presunta banda y si todos los celulares recuperados son productos de ilícitos perpetrados en la vía pública.
Si bien se identificó a todos los moradores de la casas allanada, la orden policial no especificaba que se concreten detenciones, además de que los posibles sospechosos no se encontrarían en la vivienda. En los últimos meses, la policía intensificó no solo las investigaciones, sino también y como auxiliar de la justicia, allanamientos en busca de bandas dedicada al robo y “reducción” para reventa de celulares de alta gama.