El presidente de la FIFA recorrió más de 100 mil kilómetros durante el Mundial de este año. Sus traslados oficiales en avión privado abrieron el debate por la huella de carbono del torneo.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, realizó 49 vuelos durante el Mundial 2026 para trasladarse entre sedes, partidos y compromisos oficiales. Los viajes fueron realizados en un Gulfstream G650 y alcanzaron más de 100.000 kilómetros recorridos durante la competencia.
Según estimaciones difundidas sobre sus desplazamientos, la actividad aérea generó una huella de 1.020,3 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e). El impacto ambiental de estos traslados generó cuestionamientos debido al uso intensivo de un avión privado durante un torneo que se desarrolló en Estados Unidos, Canadá y México.
El Mundial 2026 fue la edición con mayor extensión geográfica de la historia, con 16 ciudades sede distribuidas en tres países. Esa amplitud obligó a una gran cantidad de desplazamientos entre regiones alejadas, tanto para equipos como para autoridades, prensa y dirigentes.
El análisis de sus movimientos indicó que Infantino estuvo presente en numerosos partidos y actividades oficiales durante el torneo. Sus viajes incluyeron traslados entre distintas ciudades norteamericanas y también compromisos fuera del calendario habitual de encuentros.