El vocero presidencial, Adrián Ravier, aseguró que la intención del Gobierno es que la tensión política entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva no afecte el vínculo comercial entre ambos países. La declaración se produjo luego del cruce diplomático generado por las expresiones del Presidente argentino durante un acto partidario en San Pablo.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, afirmó este martes 28 que el Gobierno argentino no busca que el conflicto político con Brasil tenga consecuencias sobre las relaciones comerciales entre ambos países. La declaración fue realizada en medio de la tensión diplomática desatada tras las expresiones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Durante un acto realizado en San Pablo, en el marco de la Convención Nacional del Partido Liberal (PL), Milei calificó a Lula como “basura” y “presidiario”. En ese encuentro fue proclamado como candidato presidencial Flávio Bolsonaro para las elecciones previstas para el 4 de octubre.
Como respuesta, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil (Itamaraty) llamó a consultas al embajador brasileño en Argentina, Julio Bitelli, y convocó al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para solicitar explicaciones sobre los dichos del mandatario argentino.
En la Casa Rosada sostienen que Milei no está arrepentido de sus declaraciones. Además, el domingo posterior al acto, el Presidente afirmó en una entrevista radial que parte de su enojo respondía a una supuesta “campaña antiargentina” con participación de Brasil.
Ravier sostuvo que las diferencias entre Milei y Lula son de carácter “ideológico” y “político”, y aseguró que Argentina no trasladó esas diferencias al plano diplomático. También señaló que el Presidente argentino encabeza un movimiento de ideas promercado, posición que, según indicó, comparten los Bolsonaro, mientras que Lula sostiene una visión política diferente.
Del lado brasileño, fuentes diplomáticas señalaron que no existe intención de romper la relación bilateral con Argentina. También manifestaron la voluntad de reconstruir el diálogo con la Casa Rosada y la Cancillería argentina. Una de las fuentes consultadas afirmó que “se nota el esfuerzo”, aunque consideró que la relación no se recompondrá antes de octubre y que esa reconstrucción será indispensable una vez transcurrido ese período.