Fueron las palabras del padre Ariel Caballero. Brindó un análisis profundo sobre la fe correntina que desafía los tiempos difíciles.
En una de las manifestaciones de fe popular más convocantes de la provincia, la localidad de Riachuelo vive con intensidad las celebraciones en honor a San Cayetano, el santo patrono del pan y del trabajo. Como todos los años, las actividades comenzaron el pasado 29 de julio con el rezo de la Novena, pero el clima festivo y espiritual alcanzó su punto álgido durante las últimas horas con el arribo de la imagen peregrina de Nuestra Señora de Itatí y la tradicional vigilia.
El padre Ariel Caballero, párroco del santuario de San Cayetano, ofreció un exhaustivo recorrido por lo que significan estas jornadas para la comunidad de fieles y detalló el dispositivo logístico y litúrgico desplegado para recibir a miles de peregrinos de Corrientes y de distintos puntos de la región.

Una noche de oración, música y puertas abiertas
La vigilia previa al gran día estuvo anoche marcada por la emoción y la cultura popular correntina. Tras la misa del último día de la Novena presidida por Monseñor José Adolfo Larregain, el recinto exterior alojó el ya tradicional festival. A las 23 dio inicio la Cantata San Cayetano, una histórica entrega musical encabezada por el padre Antonio Rossi y su conjunto, sirviendo de preludio para la primera misa de la medianoche.
A diferencia de ediciones anteriores, este año se implementó un cambio fundamental en la logística del templo: el santuario no cerrará sus puertas.
“A partir de este año ya está programado de que el santuario quede abierto toda la noche. La gente puede llegar durante la madrugada y va a estar abierto hasta las 2 de la mañana del día 8 de agosto, porque el movimiento de devotos es incesante”, afirmó el sacerdote.
El recuerdo de la edición anterior sirvió para ilustrar la firmeza del devoto correntino. Caballero rememoró cómo, a pesar de las inclemencias del tiempo, la fe se impuso: “El año pasado nos llovió y tuve la oportunidad de pararme a las dos o tres de la mañana a mirar cómo la gente llegaba mojada y embarrada, pero con mucha fe, entusiasmo y alegría. Dios sabe cómo hacer las cosas, y el corazón del pueblo creyente supera nuestros propios proyectos”.
La mirada teológica frente a la realidad económica
Al ser consultado sobre el impacto de la difícil situación socioeconómica que atraviesa el país y su correlato en el incremento de fieles en los templos, el párroco ofreció una profunda reflexión teológica que desmarca la fe popular de los análisis meramente sociológicos o políticos.
“A mí me preguntaban si por la crisis la gente va más a la Iglesia. Calculo que, teniendo una mirada teológica de la realidad, la gente va a San Cayetano o a la Basílica de Itatí con una fe que supera cualquier situación coyuntural”, sostuvo el párroco.
El sacerdote enfatizó que la inestabilidad económica ha sido una constante en la Argentina, por lo que reducir las demostraciones de devoción a un simple síntoma de crisis resulta insuficiente. “Hay un algo de misterio en el corazón de la gente que busca a Dios. Nuestra gente mira la realidad con ojos esperanzados, abiertos a la Providencia. Si hay algo que define al correntino y al argentino es esa apertura. San Cayetano mueve a todo el país porque la gente cree más allá de nuestras estructuras humanas”, remarcó.
Asimismo, destacó el aprendizaje que la misma jerarquía eclesiástica recibe del pueblo: “Es muy lindo darnos cuenta de cómo nuestra gente nos catequiza y nos enseña, particularmente el más pobre y el más humilde. El correntino es peregrino por excelencia”.
Cronograma de actividades y operativo de seguridad
Las actividades litúrgicas continúan hoy y tendrán su pico de convocatoria durante la jornada dominical, para lo cual se ha coordinado un trabajo interdisciplinario que involucra al Ministerio de Seguridad, Ministerio de Salud, Defensa Civil, Policía de Corrientes y los municipios de la Capital y de Riachuelo.