Apple demandó a OpenAI por secretos comerciales

La disputa llegó a la Justicia de California tras varios meses de intercambio entre ambas compañías. La respuesta de OpenAI incorporó documentación para cuestionar parte de las acusaciones y el manejo del caso.

Apple demandó a OpenAI, en julio, por un presunto robo de secretos comerciales vinculados a productos de hardware aún no anunciados. La causa se tramita en una corte de California y tiene como eje la salida de Chang Liu, un ingeniero sénior de sistemas eléctricos que trabajó ocho años en Apple y luego pasó a OpenAI, donde el área de hardware está encabezada por Tang Yew Tan, exvicepresidente de diseño de producto para iPhone y Apple Watch tras más de 24 años en la compañía. Antes de la presentación de la demanda, el 23 de febrero, el abogado externo de Apple, Gabriel Gross, del estudio Weil, Gotshal & Manges, envió un correo al abogado general de OpenAI planteando el reclamo. Entre ese intercambio y el inicio de la acción judicial transcurrieron cinco meses.

Como parte de su respuesta, OpenAI publicó capturas de mensajes de texto entre empleados y una cadena de correos electrónicos intercambiados entre los abogados de ambas partes. Según esa documentación, el abogado de Apple reconoció por escrito que había confundido dos apellidos y que envió un correo electrónico a la persona equivocada. En esos mismos intercambios también sostuvo que había mantenido una llamada telefónica con OpenAI, aunque la empresa respondió que esa conversación nunca ocurrió. Posteriormente, Apple reconoció ese error.

La documentación difundida por OpenAI también incluye mensajes internos posteriores a la salida de Chang Liu de Apple. De acuerdo con esas conversaciones, empleados que continuaban trabajando en la empresa le solicitaron ayuda para localizar archivos y también le pidieron transferir documentación mediante AirDrop desde su cuenta de iCloud.

La cronología de los accesos también ocupa un lugar central en la discusión. El último día laboral de Liu en Apple fue el 22 de enero de 2026, pero su cuenta permaneció conectada durante más de una semana después de su salida. Recién el 31 de enero se cerró la sesión y, al hacerlo, el sistema preguntó si se deseaba conservar una copia de los archivos almacenados. La respuesta registrada fue “no”.

Apple sostiene que OpenAI se apropió de información confidencial relacionada con proyectos de hardware que todavía no habían sido anunciados públicamente. OpenAI, por su parte, afirma que nunca tuvo intención ni debía utilizar secretos comerciales de otras empresas y asegura que había instruido expresamente a su equipo para no emplear información confidencial de terceros.

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