Un bebé de un año y nueve meses murió el sábado por la tarde tras ahogarse en el río Paraná, en la localidad correntina de Itatí. El hecho ocurrió en una vivienda ubicada en el barrio Ibiray, a pocos metros de la costa.
Según informaron fuentes policiales, el episodio se registró alrededor de las 15, cuando la madre del niño salió al frente de la casa para vender combustible, mientras su esposo dormía la siesta en el interior.
En ese momento, Luis Joselín se encontraba junto a su hermano y un primo mirando televisión. Por circunstancias que son materia de investigación, el bebé salió hacia el fondo de la propiedad, que limita con el río, sin que los adultos advirtieran la situación.
Al regresar, la madre notó la ausencia del niño y comenzó a buscarlo junto con sus familiares por los alrededores de la vivienda. Durante la búsqueda también colaboró un adolescente vecino, quien escuchó ladridos de perros cerca de la costa y encontró al bebé flotando en el agua.
El niño fue retirado del río y trasladado de inmediato por sus padres hasta el hospital local. Sin embargo, al ingresar, los médicos constataron que ya se encontraba sin vida.
La Policía informó lo ocurrido a la fiscal Troia Quirch, quien ordenó iniciar una investigación de oficio bajo la figura de “muerte dudosa” y dispuso la realización de una autopsia para determinar las circunstancias del fallecimiento.