Eugene Horsch fue detenido por tenencia ilegal de armas y posesión de drogas, pero una documentación falsa llevó a los detectives a inspeccionar su casa. Allí, encontraron imágenes y videos donde habrían identificado a dos víctimas. Ahora, las autoridades sospechan que hay más casos vinculados.
La mañana del 19 de junio, un guardaparques se acercó a un auto mal estacionado cerca del monumento Independence Hall, en la ciudad de Filadelfia, Pensilvania, y se sorprendió cuando escuchó una discusión y el grito de una mujer que reclamaba: “¡Me vas a lastimar!“. El funcionario llamó de inmediato a las autoridades, y lo que la Policía descubrió, se convirtió en el inicio de una investigación por una serie de asesinatos.
Cuando los agentes llegaron al lugar, encontraron a Eugene Horsch (44) y a una mujer en un BMW. Durante la inspección, según confirmó el inspector de la policía de Filadelfia, Ray Evers, encontraron alrededor de US$8000 en drogas (crack, cocaína, heroína y marihuana), dos armas cargadas y una placa falsa de la DEA con la foto de Horsch. Además, el sospechoso tenía una navaja automática en el bolsillo y dos armas de fuego con los números de serie borrados.
Y un dato terminó de activar las alarmas. La mujer que lo acompañaba mostró un documento de identidad que tenía el nombre de otra persona: Blair Tonzelli, de 35 años, quien había desaparecido de Kensington en 2023, según reportaron las autoridades.
Eugene Horsch fue detenido en el lugar por los delitos de tenencia ilegal de armas y sustancias, y el caso derivó en un allanamiento en su casa, ubicada en la cuadra 400 de West Chew Avenue en el barrio Olney. El sospechoso, dueño de la propiedad, convivía con su padre, Raymond “R.C.” Horsch, quien falleció en 2025.
El material que encontraron en su casa
El 20 de junio, agentes de la DEA y la Policía de Filadelfia secuestraron en la casa del acusado más de 600.000 imágenes, 70.000 videos y 10.000 páginas de escritos y dibujos almacenados en dispositivos digitales, según informó CBS News Philadelphia.

En uno de los discos duros, los investigadores hallaron fotos y videos tomados dentro de la vivienda en los que se ve a dos mujeres aparentemente muertas. También encontraron registros audiovisuales de ambas, pero vivas. Estas víctimas fueron identificadas como Maribel Fresses (27), vista por última vez en febrero de 2018, y Gabrielle Amarando (22), quien desapareció en septiembre de 2012.
“No voy a entrar en detalles sobre lo que vi. Es oscuro. Es realmente oscuro”, dijo el inspector de la policía de Filadelfia, Ray Evers, a los periodistas.
En la casa, además, hallaron otra credencial federal apócrifa del FBI, un arma ilegal, partes de armas, cinco urnas que, se presume, contienen restos cremados, una plantación de marihuana valuada en más de US$280.000 y una carta manuscrita con referencias a Ted Bundy.

También había más de 20 recipientes con sustancias desconocidas que fueron enviados a un laboratorio en Chicago para su análisis y, en el sótano, había un complejo sistema de cañerías conectado a un tambor de 55 galones. “Esta investigación tomará tiempo, tendremos que revisar muchísima evidencia”, advirtió el inspector Evers.
El 22 de julio, las autoridades consiguieron otra orden de allanamiento para buscar pruebas de cremación química en el lugar.
El operativo se centró en la casa ubicada en la cuadra 400 de West Chew Avenue, donde los agentes excavaron parte del terreno y retiraron cañerías del sistema cloacal. Según fuentes policiales, el objetivo era encontrar indicios de “wet cremation” (cremación con agua), un proceso que utiliza una mezcla de químicos para descomponer restos humanos.

A pesar de los trabajos realizados, no se hallaron restos humanos en la propiedad.
La Policía de Filadelfia trabaja en conjunto con el FBI y otras agencias para esclarecer el caso. Sin embargo, el inspector Raymond Evers explicó que, sin los cuerpos, el equipo forense no puede emitir certificados de defunción ni determinar la causa de muerte, aunque los indicios encontrados son contundentes. Hasta el momento, los detectives solo revisaron entre el 5% y el 7% del material digital secuestrado.

Fuentes policiales temen que haya más mujeres desaparecidas vinculadas con el caso. De hecho, ese domicilio fue el último lugar donde se vio a Amy McHale, quien desapareció en 2016. McHale era la exesposa de Raymond Charles Horsch (padre de Eugene).
Un último mensaje perturbador
Según la familia de Amy McHale, la casa de los Horsch fue la última ubicación conocida de la mujer, en base a lo que detalló CBS News.
El 13 de junio de 2016, McHale dejó un mensaje de voz en el teléfono de su hija para decirle que estaba a salvo y que se encontraba en la casa de la cuadra 400 de West Chew Avenue, junto a Raymond Charles “R.C.” Horsch. Desde ese día, ni su madre ni su hija volvieron a tener noticias de ella.

La víctima y Raymond “R.C.” Horsch se conocieron en los años 90, cuando ella tenía poco más de 20 años y él, más de 50. Se casaron y luego se divorciaron, aunque mantuvieron una relación de amistad.
En 2016, tras una discusión familiar, McHale fue a la casa de Horsch en Olney. Según la hija de la mujer, Amanda Stofer, Horsch tenía antecedentes por delitos como fabricación de drogas y falsificación, y solía aprovecharse de mujeres con problemas de adicción. “Era un tipo extraño”, recordó la madre de Amy, Gloria McHale, en diálogo con CBS News. “Se hacía llamar artista, pero en realidad era como un rey del porno. Le gustaba fotografiar a mujeres con adicciones”, sumó.
“R. C.” Horsch falleció en 2025, pero su historia y la de la casa siguen marcando la investigación.
El horror revelado en los escritos de R.C. Horsch
El 18 de agosto, el mismo medio estadounidense reveló que la Policía de Filadelfia había analizado los libros escritos por el padre de Eugene Horsch tras los allanamientos.

“R.C.” Horsch describió con detalle crímenes y métodos de eliminación de cuerpos. La policía revisó cientos de páginas de sus libros, que contienen relatos gráficos, violentos y de alto contenido sexual.
En uno de los capítulos, Raymond Horsch —quien se definía como artista, actor porno y exconvicto— afirmó haber asesinado a una mujer y que luego se deshizo de su cuerpo usando un proceso químico. En su libro Empathy, publicado en 2014 y presentado como una autobiografía de un “asesino serial empático”, Horsch relató cómo estranguló a una de sus parejas y luego compró un tambor de 100 kilos de hidróxido de sodio para disolver el cuerpo en una bañera en el sótano de su casa.
Según Vito Roselli, exagente especial del FBI, los investigadores trabajan en el desarrollo de un perfil psicológico de Horsch y buscan patrones en sus crímenes. Los libros del sospechoso muestran una conducta repetida de acecho a mujeres en la zona de Kensington.
Roselli explicó a CBS News que el análisis de los escritos es fundamental para determinar si todas las víctimas responden al mismo patrón o si hubo excepciones que permitan entender mejor el comportamiento de Horsch.
La investigación continúa y podría haber más víctimas
Eugene Horsch permanece detenido desde junio. La Policía continúa con los operativos en la casa y solicita a cualquier persona que tenga información sobre los Horsch, la vivienda o el caso, que se comunique con las autoridades.
Mientras tanto, la comunidad y las familias de las víctimas esperan respuestas sobre un caso que recién comienza a revelar su verdadera magnitud.