Scott Bessent dio el discurso inaugural del encuentro preparatorio de la cumbre de presidentes de diciembre. Luis Caputo participa del encuentro y expondrá sobre el programa económico y espera reuniones con el funcionario estadounidense y con la jefa del FMI.
El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, abrió este lunes la reunión de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G20 en Asheville, Carolina del Norte, con un fuerte llamado a impulsar el crecimiento económico como respuesta al elevado nivel de endeudamiento global.
El encuentro, que se extenderá hasta este martes, tiene entre sus participantes al ministro de Economía argentino, Luis Caputo, y al jefe del BCRA, Santiago Bausili.
“El mundo está inundado de deuda y la única forma de salir de esto es crecer”, afirmó Bessent antes del comienzo de las deliberaciones. El funcionario de Donald Trump sostuvo que el endeudamiento acumulado después de la crisis financiera global y de la pandemia requiere una expansión de la actividad económica para poder ser enfrentado.
“Nuestro objetivo aquí hoy es reiterar nuestro mensaje de crecimiento”, agregó Bessent ante los periodistas. Según explicó, existe una recepción favorable entre los participantes del encuentro a la propuesta de Washington.
La posición del Tesoro estadounidense aparece en un momento de elevada incertidumbre para la economía internacional. Estados Unidos enfrenta una deuda pública de alrededor de US$40 billones y la posibilidad de cerrar el ejercicio fiscal 2026 con un déficit de US$2 billones. Al mismo tiempo, la guerra entre Estados Unidos e Irán impactó sobre los mercados energéticos y contribuyó al aumento de los precios a nivel global.
Bessent también cuestionó la situación económica heredada de la administración de Joe Biden. “Nos dejaron un desastre”, sostuvo sobre el estado de la economía estadounidense. Luego utilizó una comparación para describir la situación: “A veces digo que me siento como un médico de urgencias, y la economía es el paciente, y el pueblo estadounidense fue atropellado por un camión”.

Según su diagnóstico, la administración de Trump ya habría atravesado la primera etapa de estabilización. “Hemos estabilizado al paciente y ahora estamos en la etapa de recuperación”, afirmó Bessent, quien también señaló que los ingresos reales están aumentando.
El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, acompañó el planteo de Bessent durante la apertura del encuentro. En sus palabras iniciales, cuestionó la idea de un período prolongado de estancamiento económico y planteó que el escenario actual está caracterizado por un aumento de la inversión global.
“El nuevo período es de crecimiento secular”, sostuvo Warsh. Y agregó: “Si tuviera que caracterizar este momento, diría que es un aumento de lainversión global”.
Caputo, con una agenda centrada en el programa económico

Luis Caputo viajó a Asheville acompañado por el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el secretario de Política Económica, José Luis Daza.
El ministro forma parte de las discusiones que se desarrollan durante la reunión de Finanzas del G20, en las que se abordan cuestiones vinculadas con la evolución de la economía mundial, la deuda soberana, los desequilibrios globales, la educación financiera y el fraude.
Uno de los momentos centrales de la agenda argentina está en la sesión dedicada al crecimiento, en la que Caputo será uno de los principales oradores. Allí está previsto que exponga sobre las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei y presente la estabilidad macroeconómica como una condición para alcanzar un crecimiento sostenido.
El ministro también tendrá como objetivo mostrar ante sus pares del G20 el rumbo del programa económico de la administración de Milei.
En ese contexto, la delegación argentina tenía entre sus objetivos mantener encuentros con Bessent y con Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI.
La relación con Bessent tiene especial importancia para el gobierno de Milei. El secretario del Tesoro estadounidense tuvo un papel relevante en el respaldo de Washington al programa económico argentino y apoyó a la administración de Milei durante momentos de tensión financiera y política.
La agenda del G20: Irán, aranceles y deuda

Más allá del mensaje sobre el crecimiento, la reunión del G20 se desarrolla en un contexto internacional especialmente complejo. La guerra entre Estados Unidos e Irán ocupa un lugar central en las discusiones, tanto por las consecuencias sobre el mercado energético como por la ofensiva de sanciones impulsada por Washington contra Teherán.
Bessent fue designado por Trump para liderar la estrategia económica contra Irán y recientemente advirtió a los países que continúan comerciando con ese país que podrían quedar excluidos del sistema financiero occidental. De acuerdo con el Tesoro estadounidense, el funcionario buscará reiterar ese mensaje durante sus reuniones individuales con otros ministros.
“Nos estamos quedando sin fugas”, había advertido Bessent al anticipar la presión de Washington para cortar los vínculos financieros con Irán. La estrategia contempla nuevas sanciones contra entidades bancarias y una mayor presión sobre los países que mantengan operaciones económicas con Teherán.
El otro gran eje de tensión es la política comercial de Trump. Estados Unidos pretende que el G20 discuta alternativas para impulsar el crecimiento, avanzar en la desregulación y reducir los desequilibrios comerciales. Sin embargo, la ofensiva arancelaria de la Casa Blanca generó tensiones incluso con otros aliados occidentales, entre ellos Canadá.
El G20 reúne a las principales economías del mundo y fue creado después de la crisis financiera asiática de 1997-1998 con el objetivo de fortalecer la economía global y la estabilidad financiera. El grupo está integrado por 19 países y dos organizaciones regionales: la Unión Europea y la Unión Africana.