Durante la mañana se concretó el repliegue definitivo: las personas retiraron sus pertenencias y desarmaron las estructuras que habían instalado en el terreno.

La zona quedó bajo custodia policial, con una comisión destinada a permanecer en el lugar para resguardar el predio y evitar nuevas ocupaciones.
El conflicto se inició luego de que un importante número de personas intentara ocupar viviendas inconclusas y terrenos lindantes. Según información difundida este martes, no se registraron detenidos ni personas imputadas por el hecho.
La situación también generó preocupación entre quienes aseguran ser adjudicatarios de las viviendas, un reclamo que lleva años y que volvió a quedar en el centro de la escena.
Por ahora, el predio permanece bajo vigilancia policial.
