Durante el desarrollo del 81º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU en este 2026, si algo quedó en claro es la necesidad de contar con diplomáticos muy capacitados para acomodar las cargas del planeta en tiempos tan disruptivos, conducidos por liderazgos fuertes.
Solo así podemos entender que Trump y Xi se reúnan en la Casa Blanca, discutan y acuerden cuestiones de intereses comunes para China y EEUU. Seguramente hablaron de Energía, IA y del Espacio armado. Tal vez el mandatario americano le pidió al asiático que no ayuden a los Persas y el chino solicitó que los estadounidenses no apoyen a Taiwán.
Con tanto confronte internacional y en una ubicación geoestratégica, el Rey de Marruecos Mohammed VI, hace gala de conocer muy bien el Juego de las Máscaras y cuenta además con un equipo diplomático que encabezado por su Canciller, logra triunfo tras triunfo en el principal objetivo marcado por el monarca, la integridad territorial y la soberanía sobre el Sáhara.
Para este logro, es fundamental el desarrollo y la prosperidad de su Nación y su Pueblo. Acá llegamos al punto que algunos gobernantes poco capacitados no comprenden y por eso critican a los gobernantes de Reino norafricano.
Los que no son capaces para beneficiar a su gente, critican por ejemplo los acuerdos de Marruecos con Estados Unidos y/o con Israel, acusándolo de traidor.Mientras tanto y de cara a fines de octubre (cuando se aguarda la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, donde una amplia mayoría podría respaldar la propuesta marroquí), durante los últimos días el ministro Nasser Bourita sigue recibiendo respaldos al Plan de Autonomía para el Sáhara desde la República de Mauricio y de los nuevos gobernantes de Bolivia y Perú.
Decíamos en párrafos anteriores que para lograr los objetivos “es fundamental el desarrollo y la prosperidad de su Nación y su Pueblo. Para que esto suceda es menester la inversión extranjera y nuevamente llegamos al punto que no comprenden algunos. Los acuerdos no son simples caprichos de los gobernantes de turno, son herramientas que le han permitido a Marruecos el desarrollo de las energías renovables, el tren bala, la industria aeronáutica, la automovilística, Tánger Med y muchos logros mas.
Por otra parte la prueba que desmiente a los críticos es que en la últimas horas los cancilleres del Reino y de Rusia se reunieron en Nueva York y firmaron un documento que reafirma su “larga amistad”, 10 años después del acuerdo que firmaron Mohamed VI y Putin, donde entre otros temas abordaron la coordinación de sus posiciones ante asuntos regionales como la cuestión del Sáhara Occidental.
Queda claro que los acuerdos logrados han sido fundamentales para la seguridad, el desarrollo y las mejoras en su calidad de vida para todos sus habitantes.
En definitiva, como es notorio, el tremendo desarrollo es fruto del trabajo del Rey y su gente, que contó con la confianza de muchos inversores de Europa, Países Árabes, China, Israel, Rusia y Estados Unidos.
Para DIPA.NEWS, Carlos Mariscal