En las últimas horas la cultura de Corrientes sufrió una irreparable pérdida al confirmarse la muerte de Miguel “Tano” Maccarini, una de las máximas leyendas y defensores del Carnaval local. Falleció a causa de un paro cardíaco tras sufrir una repentina descompensación en el centro de salud donde permanecía internado desde el lunes, como consecuencia de una fuerte caída que había sufrido en su casa durante el sábado.
El “Tano” fue un verdadero símbolo de resiliencia y encarnaba el espíritu indestructible del comparsero ante la adversidad. Como histórico integrante de la comparsa Ará Berá, sobrevivió a la recordada “Tragedia de Las Flores” ocurrida el 23 de septiembre de 1978. En aquel fatídico accidente vial sobre la Ruta Nacional 3 (provincia de Buenos Aires), fallecieron ocho integrantes de la delegación del grupo “El Rayo”. Tras sobrevivir al siniestro, Maccarini dedicó el resto de su vida a mantener viva la memoria de sus compañeros.
Además de su fortaleza, fue un pilar fundamental de la famosa batería de la comparsa, conocida popularmente como la “Universidad del Sonido”. Desde allí marcó el ritmo de múltiples generaciones de percusionistas y se convirtió en una palabra autorizada para actuar frecuentemente como jurado en la elección de los Embajadores Nacionales Culturales.
Su profundo amor por la fiesta no se limitó a la avenida, sino que lo llevó a los medios de comunicación como periodista y difusor cultural. Durante décadas, cubrió los eventos ininterrumpidamente y condujo recordados programas de radio para promocionar la región, tales como “Arte Nuestro en el aire” (Radio Sudamericana) y “Ñande Ñuvaiti” (FM Net), donde le daba un espacio protagónico a los realizadores e historiadores locales.
Más allá de las plumas y los tambores, Maccarini también se destacó como un notable artesano en metales y especialista en heráldica. A lo largo de su trayectoria esculpió finas obras en cobre, bronce y alpaca, y realizó prestigiosas exposiciones sobre los escudos de las familias tradicionales de la provincia, demostrando que su pasión por defender la identidad de Corrientes abarcaba todas las ramas del arte.