GPT-6 Astra descubrió el contenido de un mensaje enviado por un barco alemán en 1918, que en más de un siglo no había sido decodificado.
La nueva inteligencia artificial no solo emula las capacidades humanas; en ocasiones las supera. En un estudio reciente, un sistema automatizado venció a los mejores del mundo en el juego de estrategia militar “Stratego”. Otra muestra: el más reciente modelo de OpenAI, GPT-6 Astra, acaba de descifrar un código enviado por un barco alemán el 27 de noviembre de 1918 y que desde entonces ha sido una incógnita.
Según recoge la publicación Prinz, el mensaje de radio fue transmitido poco después de la Primera Guerra Mundial y hasta ahora integró una lista de los 50 criptogramas más intrigantes. ¿Cómo logró el sistema de OpenAI poner fin a este misterio?
GPT-Astra descifró un mensaje que intrigó a la humanidad por más de un siglo
Cuando la organización estadounidense especializada en inteligencia artificial presentó en sociedad su nuevo modelo llamado Astra, dijo que es capaz de resolver problemas complejos e, incluso, de generar conocimientos científicos inéditos. El reciente hito del sistema confirma esas ostentaciones.

¿Cómo encontró GPT significado en el mensaje que se muestra en la imagen? Según el sitio Xataka, el método de cifrado utilizado es la combinación ADFGVX, un sistema que involucra la sustitución de una cuadrícula de 6×6 con una transposición de las letras mediante una palabra clave.
El modelo de IA usó la llave “TRUPPENVERSCHIEBUNG” y entonces llegó la solución. El mensaje dice: “Un crucero inglés llegó a Sebastopol el día 24; un escuadrón aliado llegará a continuación el día 26”.
En este punto, surge el cuestionamiento acerca de la palabra clave elegida por Astra de OpenAI: ¿por qué nadie la usó antes? Siguiendo a los informes, los registros indican que ese password no empezó a utilizarse hasta el 9 de diciembre de 1918, es decir, poco tiempo después de que el mensaje se enviara. Al modelo de IA no le importó: usó la clave documentada, pero ignoró la temporalidad.
A fin de cuentas, la relevancia de este hallazgo no radica precisamente en el contenido del mensaje decodificado, sino en la capacidad de las máquinas para alcanzar elementos y conocimientos que han sido inasibles para los humanos.
Junto a los beneficios de estos avances, aparecen riesgos. Esas habilidades sobrehumanas son las que han desatado los temores. Recientemente, un exinvestigador de OpenAI y Anthropic dijo que las empresas que desarrollan inteligencia artificial creen que esas tecnologías acabarán con la humanidad, esta misma década.
No se trata solo de voces agoreras: la industria ha reaccionado. Los directores ejecutivos de las mencionadas empresas reconocieron que es necesario desacelerar los desarrollos del sector y evaluar mecanismos de supervisión. Las repercusiones también llegaron a las altas esferas, con comentarios de figuras como Donald Trump, representantes de la ONU y el Rey Carlos III del Reino Unido.