El fallo de la Corte Suprema sobre las tierras rurales provocó el llamado a una sesión para rechazar el decreto. El vocero presidencial, Adrián Ravier, advirtió sobre las consecuencias de derogar la norma: “Es volver a la ley de alquileres, a las góndolas vacías y a los permisos para importar”, dijo.
El Gobierno salió a defender este martes el DNU 70/23 en medio del avance de la oposición en la Cámara de Diputados, que busca rechazarlo tras el reciente fallo de la Corte Suprema sobre la Ley de Tierras Rurales.
A través de un extenso hilo en X, el vocero presidencial Adrián Ravier planteó qué pasaría si se deroga el decreto y recordó cómo era el país cuando había que “pedirle permiso al Estado” para alquilar, importar, vender en un supermercado o volar.
El primer punto del mensaje del portavoz fue una defensa a la derogación de la Ley de tierras rurales. Ravier sostuvo que “la tierra sigue siendo argentina” y explicó que la ley de 2011 impedía que la titularidad extranjera superara el 15% de esas tierras. Según planteó, el DNU la derogó porque el país tiene “millones de hectáreas con potencial productivo” que necesitan inversión de largo plazo: riego, forestación, infraestructura y tecnología.
Frente a los reparos por la soberanía, el vocero negó que el cambio signifique un riesgo y remarcó que el suelo permanece “bajo nuestras leyes, nuestros impuestos y nuestra jurisdicción” y que las zonas de seguridad de frontera conservan su régimen y sus controles. Agregó que la Constitución les reconoce a los extranjeros los mismos derechos civiles que a los argentinos y que son “bienvenidos para trabajar la tierra”.
La discusión volvió al centro del debate legislativo luego de que la Corte Suprema revocara el fallo que declaró inconstitucional el artículo 154 del decreto que derogaba la Ley de Tierras. El tribunal no se pronunció sobre la validez constitucional del DNU, sino que rechazó la demanda del CECIM La Plata por falta de legitimación. Con esa decisión, la derogación volvió a quedar vigente.
La resolución aceleró los movimientos opositores, que convocaron a una sesión especial en Diputados para el 15 de octubre con el objetivo de rechazar el decreto completo. El Senado ya había rechazado la norma en marzo de 2024, pero la Cámara baja nunca la trató. Si es rechazado, todo el DNU quedaría sin validez.
Las leyes que volverían si cae el DNU 70/23
En materia de alquileres, Ravier afirmó que, con la ley anterior, un dos ambientes en la Ciudad llegó a absorber el 73% del salario promedio, porque los propietarios retiraban sus departamentos del mercado. “El DNU devolvió la libertad para acordar plazo, moneda y actualización. ¿Resultado? La oferta se cuadruplicó, los precios cayeron un 38% en términos reales y hoy el alquiler representa el 43% del sueldo. De casi tres cuartas partes a menos de la mitad”, señaló.
Sobre el comercio exterior, apuntó que hasta diciembre de 2023 “un funcionario decidía qué podía importar cada empresa” a través del SIRA, un esquema que, según dijo, “paralizaba fábricas por falta de insumos”. El DNU estableció que el Poder Ejecutivo ya no puede prohibir ni fijar cupos a importaciones y exportaciones por motivos económicos: para eso hace falta una ley. Además, cualquier pyme puede operar sin inscribirse en un registro especial ni contratar despachante, lo que “abarató electrodomésticos, ropa, calzado y juguetes”.
En los supermercados, el vocero recordó que las leyes de góndolas y de abastecimiento “prometían contener la inflación y terminaron generando escasez”. Con su derogación, sostuvo, “los precios y la oferta los definen hoy la competencia y los consumidores”.
Respecto de la política de cielos abiertos, señaló que se eliminaron exclusividades, se liberaron tarifas y se simplificó la llegada de nuevas aerolíneas. “Hoy los pasajes cuestan la mitad en términos reales, hay récord de pasajeros y nuevas rutas internacionales que salen directo desde el interior. Concordia, Olavarría, Tandil, Villa Gesell, Tres Arroyos, Coronel Suárez, Chos Malal y Perito Moreno tienen vuelos regulares. Casi un millón de argentinos que antes no tenían aeropuerto cerca, ahora lo tienen a menos de 50 kilómetros de casa”, aseguró.
El vocero también se refirió a internet satelital, un servicio que estaba restringido y que el decreto liberó, con un registro solo para coordinar frecuencias. De acuerdo con sus cifras, hoy 750.000 argentinos tienen Starlink, entre campos, escuelas rurales, hogares y empresas antes desconectados. En su hilo, el funcionario sumó mapas con la evolución de usuarios entre 2023 y 2025.
Para las economías regionales, planteó que antes un funcionario podía decidir cuánta azúcar vendía cada ingenio, dónde se envasaba la yerba, cuánto cobraba quien elaboraba vino y en qué envase se vendía el alimento para vacas. “No era protección, era permiso”, subrayó. Y cuestionó: “Cada vez que el Estado se mete entre dos partes que pueden ponerse de acuerdo solas, pierde el que podía vender más barato y, al final, pierde el consumidor”.
En salud, Ravier mencionó la receta electrónica y la prescripción por nombre genérico, que permiten elegir la marca más económica, y afirmó que los productos del sector bajaron un 19% en términos reales. Agregó que quien empieza un trabajo elige obra social o prepaga desde el primer día, sin esperar un año. En el rubro automotor, destacó que la cédula ya no vence, que el 0 km se inscribe desde la concesionaria y que los papeles llegan a Mi Argentina, con un ahorro de más de $83.000 millones en trámites.