Donald Trump suspendió la aplicación de nuevas sanciones contra Rusia por motivos de “interés nacional”.

El presidente de Estados Unidos dejó sin efecto las restricciones aprobadas por el Congreso hace un mes. Busca bajar el precio de los carburantes antes de las elecciones de medio mandato y desató críticas de Ucrania. El Kremlin habló de un momento “histórico”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump suspendió la aplicación del último paquete de sanciones contra Rusia, que había sido aprobado por el Congreso hace apenas un mes y estaba a punto de entrar en vigencia. El mandatario estadounidense argumentó que la medida responde al “interés nacional” de su país.

La orden ejecutiva firmada por Trump estableció que las sanciones quedarán paralizadas “hasta nuevo aviso”, según comunicó la Casa Blanca. El Gobierno republicano defendió la decisión como una acción alineada con las prioridades estratégicas de Estados Unidos.

Este giroi hacia Moscú se da a pocas semanas de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre en Estados Unidos, dondecreció el descontento popular por la suba de los precios de los carburantes, derivada de la guerra con Irán iniciada en febrero por los ejércitos norteamericano e israelí.

Un vocero de Putin, Kirill Dmitriev, afirmó que “la suspensión por parte de la administración Trump de la Ley Graham es un momento importante y realmente histórico”.

Dmitriev dijo a propósito que la aplicación de la ley Graham habría causado “un serio daño en primer lugar, y ante todo, a la economía de Estados Unidos y a los mercados globales”.

Un giro en la política de Washington hacia Moscú

A mediados de septiembre, Trump había promulgado la llamada “Ley Graham”, una iniciativa que recibió apoyo bipartidista en el Congreso y que buscaba aumentar la presión sobre Moscú por la guerra contra Ucrania.

Las sanciones apuntaban a los principales compradores de petróleo y gas rusos y habilitaban la imposición de aranceles a países como China e India.

Igualmente apuntaba a Putin y otros altos cargos, así como al sector ruso de la Defensa y la llamada “flota fantasma” de buques petroleros, que Moscú usa para eludir las sanciones occidentales desde la invasión de Ucrania, en 2022.

Sin embargo, la suspensión de estas medidas refuerza el cambio de postura de Washington respecto a Rusia, especialmente tras el reciente acuerdo para importar diésel ruso pese a las restricciones vigentes. El giro contrasta con la creciente distancia de la administración Trump hacia Ucrania.

Críticas de Trump a Zelenski y reacción del Kremlin

En las últimas horas, Trump cuestionó abiertamente al presidente ucraniano Volodimir Zelenski, al afirmar que “no es un buen tipo” para tratar con la Casa Blanca y que, si se alcanza algún acuerdo, “no será con él”. Además, lo criticó por “no querer nunca llegar a un acuerdo”, declaraciones que fueron celebradas por el Kremlin.

El dirigente ucraniano reclamó el viernes a sus socios europeos más de 70.000 millones de dólares adicionales para financiar su esfuerzo de guerra en 2027, y no ocultó esta semana que se siente traicionado por las recientes iniciativas del líder estadounidense.

Zelenski criticó abiertamente el pacto con Rusia, mientras las fuerzas ucranianas reanudaron los ataques contra refinerías rusas en respuesta al alivio de las sanciones.

La decisión de suspender las sanciones y las palabras de Trump profundizaron la incertidumbre sobre el futuro de la relación entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania en el contexto de la guerra.

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