El pontífice abandonó a primera hora de la tarde el Gemelli en Roma, donde fue operado de un adenocarcinoma pulmonar. Se retiró caminando del establecimiento.
El papa León XIV recibió el alta hospitalaria este sábado tras abandonar a primera hora de la tarde el Hospital Gemelli de Roma, donde fue operado de un adenocarcinoma pulmonar. “Tras los análisis de sangre, la radiografía de tórax realizada esta mañana y la evaluación de su estado clínico, el Santo Padre ha sido dado de alta”, indicó el equipo médico en un comunicado difundido por la oficina de prensa del Vaticano.
Tras cuatro días de hospitalización, el pontífice regresó a la Santa Sede y el domingo rezará el ángelus desde la ventana de los aposentos papales.
Las primeras fotografías del pontífice después de la intervención, difundidas el viernes, lo habían mostrado de pie y sin asistencia mientras celebraba misa en una capilla improvisada en el décimo piso del Gemelli. Los análisis de sangre y una radiografía de tórax “confirmaron una mejora sostenida en su estado general”, según el boletín médico firmado por el doctor Luigi Carbone, médico personal de León XIV, y el profesor Stefano Margaritora, jefe de cirugía torácica del hospital.
El comunicado médico previo precisó que la recuperación posoperatoria le permite llevar a cabo sus actividades diarias de manera completamente independiente. El papa nacido en Chicago retomó sus tareas de trabajo desde la habitación del hospital, donde se reunió con su jefe de gabinete y continuó con ejercicios de fisioterapia respiratoria.
El tumor fue extirpado en una cirugía videoasistida de tres horas
A León XIV se le diagnosticó adenocarcinoma pulmonar, la forma más frecuente de cáncer de pulmón, tras la cirugía del martes 13 de octubre en la que se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una intervención videoasistida que duró aproximadamente tres horas.
Los especialistas que lo atienden aguardan los resultados de estudios adicionales para determinar la composición molecular y genética precisa del tumor, si el cáncer se diseminó más allá del lóbulo extirpado y si será necesario algún tratamiento complementario.
“Los resultados son bastante buenos, con una supervivencia libre de enfermedad a cinco años superior al 80% en los estadios más tempranos del cáncer de pulmón de células no pequeñas”, indicó el doctor Matthew Triplette, director del Programa de Detección de Cáncer de Pulmón del Centro Oncológico Fred Hutchinson de Seattle, citado por CNN.