La docente de 52 años está desaparecida desde hace varios días. El fiscal Javier Mosquera confirmó que el último movimiento registrado de su celular fue el 7 de octubre, a las 20:45. En el operativo participan entre 40 y 50 personas, perros y drones.
La búsqueda de Nancy Estela Godoy, docente de 52 años que hace varios días está desaparcida, continúa en una zona rural de difícil acceso vinculada a la escuela donde trabajaba, en jurisdicción de Pueblo Libertador, departamento de Esquina.
El fiscal de investigación de Esquina, Javier Mosquera, explicó en declaraciones radiales que la Unidad Fiscal tomó conocimiento del caso el 15 de octubre, cuando el hijo de la mujer, Sebastián Medina, radicó la denuncia. A partir de entonces comenzaron las tareas investigativas y los rastrillajes.
Uno de los datos objetivos reunidos hasta el momento es que el teléfono de Godoy dejó de registrar actividad el 7 de octubre, alrededor de las 20:45. El aparato no fue encontrado y, según el fiscal, tampoco aparecieron su bolso, su portafolio ni el caballo que utilizaba para llegar a la escuela.
Vecinos de la zona dijeron haber visto a la docente cerca del establecimiento el viernes 9 de octubre, alrededor de las 15. Mosquera aclaró que esa versión todavía debe ser corroborada y que la última actividad registrada en el teléfono es el dato objetivo con el que cuenta la investigación.

Un operativo en terreno complejo
El fiscal describió el área como “inhóspita y hostil”: hay bañados, sectores con hasta 1,5 metros de agua y malezales que pueden alcanzar los tres metros de altura. Para llegar desde el campamento hasta la escuela, Mosquera contó que debió trasladarse a caballo durante entre 40 minutos y una hora.
En el operativo trabajan entre 40 y 50 personas, con perros y drones. La búsqueda se concentra tanto en encontrar a Godoy como en localizar sus pertenencias y reconstruir sus últimos movimientos.
La docente solía ser trasladada desde su domicilio hasta el casco de la estancia El Curupí. Desde allí continuaba a caballo con una mujer de la zona, en un trayecto que podía tomar cerca de dos horas. La escuela fue revisada y, según el fiscal, no se encontraron signos de desorden.

Una persona demorada y peritajes pendientes
Mosquera confirmó que hay un hombre demorado por razones de seguridad pública. Se trata de un peón que trabajó en la estancia durante la semana del 5 al 9 de octubre. El fiscal señaló que, durante un allanamiento en su domicilio de Esquina, se secuestraron cuchillos y prendas con manchas rojizas.
El material será analizado para determinar si las manchas corresponden a sangre humana. En caso de que así sea, se buscará establecer el grupo y factor y evaluar la posibilidad de realizar un cotejo de ADN. El fiscal aclaró que, por el momento, no hay personas imputadas por la desaparición y que no se descarta ninguna hipótesis.
La investigación continúa con entrevistas a vecinos y puesteros, análisis de datos telefónicos y nuevos rastrillajes. Mosquera indicó que las condiciones del terreno y los días transcurridos desde el último registro del celular dificultan la búsqueda.