Solo en el noveno mes, los despachos al mercado argentino alcanzaron los 24 millones de kilos, mientras que los envíos al exterior superaron los seis millones. Los paquetes de medio kilo y de un kilo concentraron casi el 94% de las salidas destinadas al consumo interno.
La cadena yerbatera argentina volvió a mostrar la magnitud de su movimiento comercial con los datos correspondientes a septiembre de 2026. Según las estadísticas difundidas por el Instituto Nacional de la Yerba Mate, las salidas de yerba mate elaborada de los molinos alcanzaron los 254.247.525 kilos entre enero y el noveno mes, considerando tanto el abastecimiento del mercado interno como las exportaciones.
El volumen representa el movimiento acumulado de uno de los principales productos agroindustriales de Misiones y Corrientes, las dos provincias argentinas donde se concentra la producción del oro verde.
La actividad involucra a productores de hoja verde, secaderos, molinos, cooperativas, empresas industriales, distribuidores y comercios, además de los distintos eslabones vinculados con el transporte y la comercialización.
De acuerdo con el informe del organismo yerbatero, el mercado argentino recibió 210.143.506 kilos de yerba mate elaborada durante los primeros nueve meses del año. En paralelo, las exportaciones sumaron 44.104.019 kilos.
La suma de ambos destinos permitió superar la barrera de los 254 millones de kilos a la salida de los molinos, un indicador que ofrece una referencia sobre el volumen de producto elaborado que ingresa a los circuitos de distribución y comercialización.
Los datos permiten observar el comportamiento de la actividad durante buena parte de 2026 y dimensionar la importancia que mantienen tanto el consumo argentino como los mercados internacionales para la industria yerbatera.
Desagregado
El detalle correspondiente al noveno mes del año muestra que los molinos despacharon 24.046.119 kilos de yerba mate elaborada con destino al mercado interno durante septiembre. A ese volumen se sumaron otros 6.088.846 kilos correspondientes a las exportaciones.
En conjunto, ambos destinos representaron 30.134.965 kilos de yerba mate elaborada despachados durante septiembre.
La distribución de esos volúmenes permite distinguir dos componentes centrales para el funcionamiento de la industria: por un lado, el abastecimiento de los consumidores argentinos, que constituye el principal destino comercial de la producción industrializada; por otro, los envíos internacionales, que amplían el alcance de la yerba mate y permiten diversificar los mercados de colocación.
El mercado interno concentró alrededor del 80% de las salidas de molinos registradas durante septiembre, mientras que las exportaciones representaron aproximadamente el 20% restante.
Aunque ambas corrientes responden a dinámicas comerciales diferentes, su evolución conjunta resulta relevante para evaluar el movimiento de la industria.
Los despachos nacionales dependen de las compras de distribuidores y cadenas comerciales, mientras que los internacionales están vinculados con los pedidos de los compradores del exterior y las condiciones de cada mercado de destino.
En el caso de septiembre, las cifras del INYM muestran que los molinos mantuvieron un volumen importante de despachos hacia ambos segmentos. Es importante precisar que estos datos corresponden a salidas de molinos y no equivalen necesariamente a las compras efectivamente realizadas por los consumidores durante ese mismo mes. Se trata de un indicador de circulación comercial que permite aproximarse al comportamiento del producto en el mercado.
Formatos
Además de los volúmenes comercializados, el informe del INYM aporta información sobre los formatos elegidos por los consumidores. Durante septiembre, los envases de medio kilo representaron el 54,60% de las salidas de molinos destinadas al mercado interno. De esta manera, ese formato volvió a ocupar el primer lugar dentro de la distribución por tamaño de paquete.
En segundo término se ubicaron los envases de un kilo, que concentraron el 39,30% de las salidas. La suma de ambas presentaciones alcanzó el 93,90% del total registrado para el mercado interno, lo que muestra la marcada concentración de la comercialización en los formatos tradicionales de medio kilo y un kilo. El resto de las presentaciones tuvo una participación considerablemente menor.
Los paquetes de dos kilos representaron el 2,07%, mientras que los envases de cuarto kilo alcanzaron el 0,65%. Por su parte, la categoría de otros formatos reunió el 0,24% de las salidas y el rubro identificado como “sin estampillas” representó el 3,14%.
Las proporciones muestran que, pese a la diversidad de marcas y presentaciones disponibles, la comercialización continúa concentrada en dos tamaños de paquete.
El formato de medio kilo reunió más de la mitad de las salidas al mercado interno, mientras que el paquete de un kilo concentró cerca de cuatro de cada diez kilos despachados dentro de las presentaciones informadas.
En términos comerciales, esta distribución constituye una referencia para las empresas que organizan sus líneas de envasado y planifican el abastecimiento de los canales de venta.
También permite observar la persistencia de hábitos de compra que, según señala el organismo, presentan pocas variaciones a lo largo del tiempo. La participación conjunta de los envases de medio kilo y de un kilo no constituye una particularidad exclusiva de septiembre. El propio informe del INYM señala que los registros históricos muestran pocas variaciones en la distribución de las presentaciones destinadas al mercado interno.
En agosto de 2026, por ejemplo, los paquetes de medio kilo habían representado el 54,07% de las salidas de molinos, mientras que los de un kilo concentraron el 40,28%. En conjunto, ambos formatos reunieron el 94,35% de las salidas destinadas al mercado argentino. En septiembre, la participación conjunta descendió al 93,90%.
La comparación permite advertir una variación moderada en la distribución de las dos presentaciones principales: el paquete de medio kilo aumentó su participación del 54,07% al 54,60%, mientras que el de un kilo pasó del 40,28% al 39,30%.
Estas diferencias describen cambios en la composición de las salidas de molinos, pero no permiten concluir, por sí solas, que los consumidores hayan reducido o incrementado sus compras de una presentación específica.