La familia viajaba rumbo a Bahamas cuando la aeronave se precipitó en Palm Beach.
El trágico accidente del Learjet 60 ocurrido el domingo en Florida dejó un saldo devastador: la empresaria y ceramista Helen Sharp, su esposo Adam Robinson —empresario tecnológico— y sus dos hijos pequeños, Emma y Charlie, murieron junto a otras cinco personas cuando el avión privado cayó en un barrio residencial de Palm Beach
La familia había partido desde el Aeropuerto Internacional de Austin-Bergstrom con destino a North Eleuthera, Bahamas.
Helen Sharp y Adam Robinson: un amor que nació en Buenos Aires
Tras el accidente, las familias de Sharp y Robinson difundieron un comunicado en el que expresaron su dolor y recordaron a las víctimas: “Con el corazón roto, nuestras familias compartimos que Adam Robinson y Helen Sharp, sus hijos Emma y Charlie, Rachael Reed y Charmi Fehr, y Anita Maria Cetina estaban entre quienes perdieron la vida en el vuelo que cayó cerca de Greenacres, Florida, el 1 de noviembre”.
En el mensaje, destacaron la devoción de la pareja por sus hijos y definieron su historia como “un amor que durará para siempre”.

Desde la cuenta de Helen Sharp Ceramics, el emprendimiento de cerámica de Helen, también se publicó un sentido homenaje. Allí revelaron que Helen era una artista talentosa y apasionada por los viajes, y que conoció a Adam Robinson mientras vivía en Buenos Aires.
“Pasó varios años viviendo en el extranjero, en Buenos Aires, Argentina, donde conoció al amor de su vida, Adam”, afirmaron.
En esa etapa, Helen fundó su propia agencia de prensa, Influential PR, y “juntos, construyeron una vida basada en la familia, la aventura y el amor”.
Un posteo de Robinson de 2018 en sus redes lo muestra tomando mate. En otro, se lo ve junto a Helen en El Calafate. “Mi amor”, le contestó entonces en castellano la mujer.
El texto resaltó que Helen “adoraba a su familia” y que su lugar más feliz era junto a Adam, sus hijos y su perra Bonnie. “Si conocías a Helen, sabías cuánta vida irradiaba. Simplemente brillaba”, expresaron sus allegados.

La artista mantenía lazos con amigos de todas las etapas de su vida: desde Houston, donde creció, hasta la Universidad de Arizona, y también de sus años en el exterior y su tiempo en Austin y Aspen. “La cantidad de personas que lloran a Helen y Adam es prueba de cuántos tuvieron la suerte de tenerlos en sus vidas”, agregaron.
El legado de Helen Sharp
El entorno de Helen Sharp la recordó como una persona creativa, generosa y llena de energía. “Helen vivió intensamente, creó cosas hermosas, forjó relaciones duraderas y amó con fuerza a los suyos”, señalaron en el comunicado. Su luz, aseguraron, seguirá presente en su obra artística y en quienes la conocieron.

Quiénes son las otras víctimas
Junto a Hsap, Robinson y sus hijos murieron la niñera de la familia, Anita María Cetina, una pareja de amigos, Rachel Reed y Charmi Fehr, y los dos pilotos: Jeff Gregory, de 55 años, y Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20.

Cómo fue el accidente del Learjet en Florida
El Learjet 60 volaba a unos 35.000 pies cuando la tripulación reportó condiciones de hielo y turbulencia, consideradas moderadas pero manejables.
Sin embargo, la situación se agravó rápidamente. La tripulación solicitó autorización para ascender en busca de mejores condiciones meteorológicas.
“Nos vamos a estrellar”: el dramático mensaje de los pilotos del avión que cayó en Florida y dejó nueve muertos (Video: X/@EmergencyStream, Foto: Aki Kuusisto/via REUTERS).
Poco después, el avión comenzó a perder altura de manera abrupta y los pilotos emitieron una llamada de emergencia. Informaron una rápida pérdida de altitud, primero a 10.000 pies por minuto y luego a 20.000, hasta el impacto.
Los registros muestran que el avión entró en una caída prácticamente vertical, mientras sus ocupantes intentaban recuperar el control.
En medio de esa secuencia, la copiloto pronunció las palabras que anticiparon el desenlace: “Nos vamos a estrellar. Se nos acaba el tiempo”.