Enrique Collantes, representante de Corrientes en CAME, analizó junto la decisión del Gobierno nacional de suspender los embargos de ARCA a las pequeñas y medianas empresas. Estimó que entre el 60% y el 80% de esos negocios enfrentan dificultades financieras.
La decisión del Gobierno nacional de suspender los embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) contra las pequeñas y medianas empresas fue recibida favorablemente por el sector mercantil correntino que venía advirtiendo sobre las dificultades financieras que atraviesan los comercios.
En un contexto de ventas debilitadas, mayores costos operativos y pérdida de capacidad de compra de los consumidores, la medida representa un alivio para empresas que enfrentan crecientes compromisos económicos y, en muchos casos, debieron postergar el cumplimiento de sus obligaciones tributarias para poder sostener el funcionamiento cotidiano.
Enrique Collantes, representante de Corrientes en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) e histórico referente del comercio capitalino valoró el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, aunque consideró que la suspensión de los procedimientos judiciales y administrativos debe estar acompañada por alternativas de financiamiento que permitan a las pymes regularizar sus deudas sin comprometer todavía más sus recursos.
“Para todos los comerciantes es un alivio, en una situación como estamos hoy en día, con la baja de ventas y todo. Es un alivio, tanto para Corrientes como para todo el país. Lo digo sinceramente, para todos los comerciantes es un alivio”, expresó.
El dirigente mercantil sostuvo que la medida llega en un momento particularmente delicado para la actividad y planteó que el organismo recaudador debería avanzar también en una extensión de los plazos de pago y mayores posibilidades de financiación.
“Soy de la idea de que, aparte de esto que hizo, pueda también prolongar los pagos y financiar a la gente, porque está bien esto, pero alargar un poco y, bueno, esperar que pase la tormenta. Porque realmente, te digo, ya era insostenible esta situación”, manifestó.
Su descripción pone de relieve una de las principales dificultades que enfrentan actualmente los pequeños y medianos comerciantes: la necesidad de distribuir recursos cada vez más limitados entre el pago de salarios, los servicios, los proveedores, los impuestos y otros compromisos indispensables para mantener abiertos los establecimientos.
Con dificultades
Uno de los datos más significativos aportados por Collantes durante la entrevista fue su estimación sobre la proporción de empresas que atraviesa problemas financieros. Si bien aclaró que no cuenta con un relevamiento estadístico que permita precisar la cantidad de establecimientos afectados, consideró que entre el 60% y el 80% de las pequeñas y medianas empresas se encuentra en una situación de fuerte compromiso económico.
“No tengo el dato para darlo con certeza, pero te puedo decir que comercialmente, en general, hoy, si tengo que arriesgar un porcentaje, puedo decir que entre el 60% y 80% de las PYMES, tenga deuda grande o chica, siente el ahogo de los costos y la presión fiscal”, afirmó.
El representante correntino en CAME vinculó ese escenario con la retracción de las ventas, las dificultades para sostener los niveles de actividad y el incremento de los costos que deben afrontar los comerciantes. En ese marco, explicó que muchas empresas se encontraron ante la necesidad de establecer prioridades para administrar sus recursos.
“El empresario prefirió pagar los sueldos y se atrasó en ARCA. El empresario deja de pagar, porque primero está cumplir con su personal”, resaltó.
Un poco de aire
Para numerosos establecimientos, la acumulación de obligaciones tributarias no responden necesariamente a una decisión de abandonar sus compromisos, sino a la falta de liquidez suficiente para afrontar simultáneamente todos los gastos. La suspensión de embargos puede evitar que las dificultades de financiamiento se transformen en un problema todavía mayor para las empresas.