La ex diputada reconoció que no soporta más su estadía en el reality y que necesita reencontrarse con sus tres nenas.
Desde que entró a la casa de Gran Hermano, Romina Urhig dijo que lo hacía para cumplir un sueño. Sin embargo, la estadía en el reality se le está haciendo cuesta arriba porque extraña a sus hijas Mía, Felicitas y Nina.
Si bien muchos de sus compañeros la apoyaron y le dieron aliento, Agustín aprovechó una nueva crisis de la exdiputada para animarla a abandonar el juego. “A esta altura te quedás y ganás. Salís y vas a ganar también, esto te lo aseguro”, lanzó.
Al ver que Romina lloraba en el patio, Alfa, Julieta, Camila y La Tora se acercaron a consolarla. “Las extraño un montón a las nenas. Me quiero dormir y no puedo”, les contó entre lágrimas. Acto seguido, fue al confesionario a pedir un relajante para poder descansar las horas que necesita.
Walter, que es uno de sus grandes confidentes dentro del juego, le aconsejó: “No hagas nada de lo que te arrepientas”. En la misma línea, La Tora señaló que había compañeros que en lugar de ayudarla hacían comentarios con el fin de animarla a abandonar.
Es que el platense, se hizo eco del mal momento que atraviesa la exdiputada para deslizar que el encierro podía durar mucho más de lo previsto. “Somos 14. Un mes tiene cuatro semanas. Uno, dos, tres… ahí tenés doce. Y te quedan dos. Tres meses más y la final”, opinó.
Esto generó una gran incógnita en Romina que, además de pedir algún relajante, utilizó su paso por el confesionario para saber si la estadía se extendería. “Pregunté y me dijeron que lo iban a avisar”, lamentó.
Al ver que Romina estaba mal, Alfa no dudó en enfrentar al que se autoproclama el estratega de la casa. “¿Vos le dijiste que la competencia iba a durar dos meses más?”, quiso saber. El participante negó rotundamente: “No, ni en ped…”. Lo cierto es que, fiel a su costumbre, Agustín está intentando sacar una injusta ventaja tratando de viajar a Romina, una fuerte participante, fuera de la casa.