Informe de la UCA: en el NEA, la mayoría de los trabajadores se saltea comidas por falta de dinero

La investigación se basó en una encuesta realizada a 1.200 trabajadores registrados de todo el país y advierte que una gran parte de los asalariados experimenta una doble privación alimentaria: por un lado, la reducción de comidas durante el día y, por otro, la elección de alimentos menos nutritivos debido a su menor costo.

Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina reveló que más de la mitad de los trabajadores asalariados registrados en el país enfrenta dificultades para alimentarse adecuadamente durante su jornada laboral. El estudio señala que el 56% de los empleados formales se saltea comidas o consume alimentos de baja calidad nutricional por razones económicas, una situación que refleja el impacto del costo de vida incluso sobre quienes tienen empleo formal.

La investigación se basó en una encuesta realizada a 1.200 trabajadores registrados de todo el país y advierte que una gran parte de los asalariados experimenta una doble privación alimentaria: por un lado, la reducción de comidas durante el día y, por otro, la elección de alimentos menos nutritivos debido a su menor costo.

El relevamiento también muestra marcadas desigualdades regionales. En el Noreste Argentino (NEA) el porcentaje de trabajadores con privaciones alimentarias asciende al 62%, mientras que en el Noroeste Argentino (NOA) alcanza el 65%, cifras que superan ampliamente el promedio nacional. En estas regiones la problemática se presenta con mayor intensidad, incluso entre trabajadores que cuentan con pausas laborales para almorzar.

El informe también identifica a los jóvenes de entre 18 y 29 años como el grupo más afectado, una situación asociada a los menores niveles salariales y a la mayor inestabilidad laboral que suelen enfrentar quienes se encuentran en el inicio de su vida laboral.

Otro de los aspectos analizados es el costo de alimentarse durante la jornada de trabajo, que se ha convertido en un problema creciente. Según los datos relevados, el 80% de los trabajadores que comen fuera de su casa gasta hasta 10.000 pesos diarios, un monto que puede representar cerca de una cuarta parte de un salario mensual cercano al millón de pesos.

El estudio también evidencia una brecha de género en las condiciones alimentarias. El 60% de las mujeres trabajadoras reporta privaciones alimentarias, frente al 53% de los hombres, lo que se vincula con dinámicas familiares en las que muchas veces priorizan la alimentación de sus hijos u otros integrantes del hogar.

Desde el observatorio señalaron que los resultados del informe buscan aportar evidencia para el diseño de políticas públicas y herramientas laborales que permitan mejorar la alimentación de los trabajadores, como aportes alimentarios o infraestructura adecuada en los lugares de trabajo.

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