Justicia federal sostiene acusación por “sustracción y ocultamiento”

Tras el levantamiento formal del secreto de sumario que duró 33 días, la Justicia federal imputó a los siete detenidos en la causa por la desaparición de Loan Danilo Peña, por “sustracción y ocultamiento de menores”. Sin embargo, pareciera que igualmente no hubo grandes modificaciones ya que la Justicia aún no puede establecer con certeza qué hizo cada uno en el contexto del rapto del niño de 5 años de quien no se tiene pistas concretas de su paradero. Ni las abultadas recompensas ofrecidas por el abogado Fernando Burlando, el fin de semana, pareciera dar resultado. Las marchas continúan pidiendo “justicia y aparición con vida” del menor.

Desde la desaparición de Loan en la chacra de su abuela en el paraje El Algarrobal, jurisdicción de la localidad de 9 de Julio, el 13 de junio, alrededor de las 14:30, todas las pistas que al día de hoy posee la Justicia, apuntan a que el niño fue raptado y sacado con fines de trata. Pareciera que las demás hipótesis fueron descartadas o por lo menos no toman la trascendencia debida, a decir de la imputación formulada ayer por la jueza Cristina, Pozzer Penzo, a los siete detenidos por la causa; el tío político de Loan, Bernardino Antonio Benitez; los amigos de este, Daniel “Fierrito” Ramírez y su esposa, Mónica Millapi; el matrimonio compuesto por el exmarino, Cárlos Pérez, y la exfuncionaria de Producción, María Victoria Caillava; el excomisario del pueblo de 9 de Julio, Walter Maciel, y la tía y madrina del niño, Laudelina Peña, esposa del primer arrestado.

Todos parecieran formar parte de una asociación ilícita, que se encargó de planificar el rapto y el posterior traslado y entrega del menor a otros involucrados que hoy no están detenidos, para luego plantar evidencias en el terreno donde miles de rescatistas buscaron durante casi dos semanas enteras, hasta que la causa pasó a manos de la Justicia Federal.

En este contexto, Pozzer Penzo explicó en parte de aquella imputación que “no excluye de la posibilidad de otros delitos que haya sufrido el menor en el lugar de los hechos”, dejando abierta la posibilidad de que llegado el momento y con más pruebas, a algunos o todos los acusados se les pueda imputar de otras acciones más gravosas.

Este detalle deja abierta la posibilidad de que entre las pruebas con las que hoy cuenta la Justicia federal, a casi cinco semanas de la desaparición del niño, podrían existir evidencias, por ahora no muy sustentadas de que algo más pudo haber sucedido aquella calurosa siesta del 13 de junio.

VOLVIERON A PEDIR JUSTICIA Y APARICIÓN CON VIDA POR LAS CALLES DE 9 DE JULIO.

Acusaciones cruzadas

En todo este lapso de tiempo, se dieron acusaciones cruzadas entre los mismos detenidos, deslindando responsabilidades entre unos y otros. Esto abrió un sinfín de hipótesis y elucubraciones que se fueron sumando con el correr de los días, solo ventilada por los abogados de las partes, ya sea de la defensa o de la querella. Esta semana volverán a declarar todos y cada abogado asegura que su representado contará la verdad de lo sucedido; aunque está claro que solo será la versión armada de los hechos en base a una estrategia para evitar los casi 15 años de cárcel que les representaría en caso de ser hallados culpables del delito por el cual se los acusa.

Una de las declaraciones más esperada es la de Laudelina Peña, que anoche la Justicia decidió adelantar. Son varias y contradictorias versiones dadas por la última detenida en la causa. Declarará por tercera vez en un mes. La última y más polémica fue la versión del supuesto accidente en el que Pérez y Caillava atropellaron y mataron al niño; dichos desechados por su propia hija y sobrina, quienes dijeron que no existió tal choque y que Laudelina declaraba bajo amenaza. Entre aquellos dichos también quedó salpicado el comisario Maciel, sobre quien sospechan intentó desde un primer momento ocultar pruebas, plantar evidencia y desviar a los investigadores del caso haciendo pensar a todos que Loan se había extraviado en el campo.

Más de dos mil pruebas

Allegados al caso indicaron que desde el 13 de junio y hasta ayer, la Justicia tanto ordinaria como federal, logró recolectar alrededor de dos mil piezas probatorias o de evidencia para cimentar la causa. Muchas de estas son pericias científicas, otras tantas tecnológicas, imágenes de cámaras de seguridad, mensajes de textos, de audios y llamadas cruzadas entre todos los implicados. También los rastreos y geolocalización de las antenas de telefonía móvil que determinaron los lugares por donde anduvieron los siete implicados las horas previas y posteriores a la desaparición del pequeño.

Además de prendas de vestir, cabellos, restos de tela con sangres y hasta el botín con barro hallado en medio del campo y que llevaba el menor la tarde en la que desapareció.

Poco más de dos semanas llevó la investigación de la Justicia ordinaria y un lapso similar lleva en manos de la Justicia federal y hasta el momento ninguna de las dos pudo dar respuestas concretas de dónde está Loan Danilo Peña.

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